Posiblemente no resulte tan expeditivo, ni tan brillante y hasta se lo vea gris, rutinario, sin los oropeles de una supuesta heroicidad que tanto suele declamarse y poco ejercerse efectivamente. No solo se forjan héroes en una guerra. A veces la heroicidad esta en soportar con paciencia y sin desertar cuando nos encontramos aplicados a una tarea que parece común, y hasta anodina y poco sobresaliente pero en la que va la conservación de algo que amamos: la Patria, nuestro movimiento, nuestros camaradas
Tal vez resultemos reiterativos en nuestra afirmación, pero debe entendérsela y hacerse carne. Es el único camino que nos queda. No solo eso, es el que hay que recorrer irremisiblemente si queremos hacer política con un mínimo de seriedad, orden y disciplinadamente para recuperar nuestra cautiva Argentina
Ese camino es el de la organización, es el de la estructuración de un instrumento para dar la lucha política patriótica en los años difíciles que seguramente nos aguardan. Desgraciadamente es algo que parecemos olvidar los nacionalistas curiosamente mientras hablamos reiterativos de la restauración del principio de autoridad. Como si la autoridad y la organización no tuvieran nada que ver. Hablamos de cómo el sistema ha limado el principio de autoridad pero asumimos conductas anárquicas e inorgánicas. Inconducentes en definitiva. Después nos lamentamos. Justamente para eso, para la organización, hemos creado la Red Patriótica Argentina, para promover y estructurar algo sólido y netamente nacionalista que cubra todo el territorio patrio
La organización y la identidad son dos de los elementos esenciales que se aúnan a la coherencia del mensaje: ya hemos dicho mil veces que somos nacionalistas no “algo parecido” sabemos concretamente que es lo que queremos. Esas son las cosas, las notas distintivas fundamentales que hacen y harán en el futuro mucho más creíble nuestra predica Hemos puesto nuestros mejores esfuerzos en estas dos cosas: concretar algo estructurado que se vaya extendiendo de a poco (siempre mas despacio de lo que deseáramos) pero seguramente, y al mismo tiempo con una personalidad propia y netamente distintiva, a pesar de las diferencias de detalle que se puedan manejar de forma sanamente plural, que al mismo tiempo nos permita, mas allá de las mencionadas diferencias, la necesaria cohesión basada en la amistad y la camaradería.
Hemos puesto el acento en lo federal como elemento fundamental de nuestra organización e identidad, también tantas veces predicado y tan pocas veces concretado.
Por ello llevamos ya tres años diciendo que muchas de las modalidades que había tomado el nacionalismo en los últimos 40 años a la fecha han caducado por imperio de las circunstancias y de los problemas que se plantean y de la evolución de los tiempos.
Palpamos en esos años la desorientación de muchos camaradas o gente afín ante las mentadas caducidades que los ubican en un escenario diferente y mucho más difícil. Palpamos la desazón de muchos que dedicaron la vida a esta lucha larga y dificultosa y no han visto ni brizna de algo que pudiera coronar tantos esfuerzos. A otros se les fue la vida misma en ello. También en esas vidas que se consumen silenciosamente esta la heroicidad del amor a la Argentina.
Por ellos y por los que están y vendrán algún día debemos reforzar los esfuerzos, para tener el elemento de lucha política. Nuestro objetivo no es difuso e indefinido. Es concreto: la conquista del poder político que creemos imprescindible para establecer una República Patriótica, Social y Orgánica.
Gracias a Dios hay camaradas que han entendido el mensaje y se han unido a nosotros en esta patriada, otros a pesar de no contarlos en nuestra organización van comprendiendo lo que veníamos predicando desde hace un tiempo, sea por el fruto de esa predica o por la propia capacidad de analizar las circunstancias políticas, llamando consecuentemente a la organización de forma inequívoca:
“Aquí y ahora debemos definir nuevamente todo porque los modelos y propuestas que en el pasado pudieron haber tenido una cierta efectividad, por la evolución propia de la dialéctica del enemigo, y el acontecer histórico diferente, han sido ampliamente superados, y en no pocos casos, trastocados en sus fines y puestos a su servicio. Debemos proponernos que definitivamente no se pueda ingresar más a la Casa Nueva, la Patria Restaurada, con la suciedad acumulada. Creo sinceramente que ha llegado la hora de dejar de lado algunas cuestiones y seriamente abordar la necesaria organización del Bando Patriota, por dos razones esenciales:
Se avecina la hora final de la Patria, donde deberemos asumir decisiones tajantes, de vida o muerte.
Debemos responder por nuestras Obligaciones no cumplidas al presente en la Defensa de la Patria.” ( Carta de Cda. E.S. Gutierrez)
Digamos para cerrar que así como es irresponsable y suicida llamar a dar una guerra cuando no tenemos ejercito con que hacerla, es igualmente de una irresponsabilidad y una frivolidad absoluta pensar que sin organización podremos plantear el necesario cambio de nuestra Argentina de su estatus actual de factoría al servicio del Imperio a ser una Nación Soberana. Dios nos de las fuerzas para poder lograrlo.
Para entendernos mejor. Para que la gente se entere de lo que realmente sostenemos, para despejar dudas sobre nuestra ubicación e identidad frente al Sistema o Régimen de Dominación tenemos que aclarar y despejar dudas, ser precisos y concisos
De esta forma para no andar con vueltas diremos que podemos dividir nuestro discurso en tres apartados que denominaríamos filosófico, Político- ideológico y político-practico.
Para un partido del sistema sólo existe el discurso político-practico, los otros dos se dan por supuestos y son compartidos por todas las organizaciones políticas, sindicales, culturales, y no digamos ya por las instituciones públicas, que imponen los discursos filosófico y político-ideológicodel sistema como evidencias no sujetas siquiera a discusión.
Los principios y la ideología antisistema
Nosotros, los Nacionalistas, en cuanto alternativa al sistema como tal y no a un determinada tendencia del mismo, no podemos mostrar sólo un programa (discurso político-practico)El motivo es que si agregamos al programa los considerandos ideológicos y filosóficos in extenso, el potencial adherente no lo va a entender, y si no disponemos de discurso propio en lo que hace a cosmovisión, dejamos ipso facto de ser nacionalistas y nos convertimos en piezas, insignificantes del dispositivo sistémico, seriamos un mero partiducho mas del Régimen.
Todos saben que es un texto programático o programa político coyuntural
Pero posiblemente no esté tan clara su distinción frente un nivel político- ideológico y, mucho menos, frente a un nivel filosófico.
Para aclararlo, nada mejor que un ejemplo.Los Nacionalistas, queremos promover una nueva sociedad y un nuevo tipo de hombre. Cuestionamos no sólo las políticas actuales, en términos de una eficacia de medios, sino los valores y fines últimos en que se fundamentan tales políticas. Nuestro modelo es por verdad y tradición el modelo del catolicismo. Y cuando un proyecto político esgrime un modelo antropológico, axiológico y existencial propio, resulta que va más allá, no sólo del programa (medidas políticas concretas), sino incluso de la ideología.
El marxismoes una ideología no un mero programa político, pero su modelo antropológico es idéntico al de la ideología liberal. Liberalismo y marxismo o comunismo son dos ideologías diferentes, pero fundadas en idénticos valores, lo que explica su alianza durante la Segunda Guerra..
Los tres Proyectos
Para mas ilustración podemos decir a grosso modo que hay tres grandes grupos de proyectos ideológicos
1.-El primero agrupa a todos aquéllos que pretenden reconstruir el modo de vida anterior a la revolución francesa de 1789 y se oponen a los procesos de la modernidad y al tipo de sociedad que vivimos, digamos que a pesar de lo bueno que pudieren tener en tanto oponentes al universo de valores de esa modernidad, no pasan de serarcaísmos o arqueologismos en lopolítico-ideológico y sus posibilidades de ser llevados a la practica son hoy en díaabsolutamente nulas,Su modelo sociológico es la jerarquía hereditaria independiente del valor y merito de las personas Su modelo político es el antiguo régimen, la monarquía y la aristocracia de sangre,
Dentro de ese modelo podemos englobar también a pesar de las diferencias con el primero, algunas solo de detalle, otras que los emparentan más con la modernidad, a los conservadurismos o reaccionarismos, carentes de ideología y que muchas veces utilizan a la religión como sucedáneo de la misma. Estos grupos terminan en muchos casos siendo apéndices o furgones de cola de la derecha del Régimen justamente por su carencia de discurso ideológico Consecuentemente también carecen de una política concreta propia, para la coyuntura
2.-El segundo grupo esta con la modernidad, configurada ésta de acuerdo con valores iluministas,como los enunciados por la constitución americana, que habla del “derecho a la búsqueda de la felicidad” conformé el individualismo actualmente imperante. El sistema o Régimen de Dominación se definía antes de la de la caída del comunismo por su unidad a nivel filosófico, y su enfrentamiento ideológico de allí la Guerra Fría. Pero desde 1989, el sistema ha devenido un bloque formado por la filosofía materialista, hedonista, individualista y relativista. y que en lo teológico va del deísmo sin dogmas al ateismo práctico, militante o al antiteismo para ser más precisos. El odio a Dios y especialmente a la Iglesia Católica..
.. La meta última de esta filosofía es la utopía del igualitarismo sin jerarquías y el bienestar material en un universo social optimista, pacifista, en constante progreso y apolítico o ácrata. Este grupo incluye a todos los movimientos e ideologías actuales del sistema: el liberalismo, y el marxismo (anarquismo, comunismo y la socialdemocracia) pertenecen a tal categoría. El suyo es pues el mundo que todos sufrimos hoy en día, excepto en el caso anarquista, cuya utopía, más allá de algunos experiencias que van entre lo ridículo y lo sanguinariocomo durante la guerra civil española o en la subcultura del under político o la trasgresión lumpen (okupas. punks y demás marginales), nunca ha llegado a controlar, a diferencia del marxismo, el liberalismo o la socialdemocracia, las instituciones contemporáneas.
En la actualidad el marxismo ha desaparecido como fuerza política y forma de Estado derrotado porla ideología liberal, pero ciertos valores que inspiraban su forma de pensamiento, siguen vivos y han hecho aportaciones decisivas al imaginario simbólico colectivo, El antifascismo, de procedencia estalinista es asimilado también por la derecha liberal y el conjunto de la sociedad por vía de la cultura progresista, al punto de tergiversar de manera escandalosa el discurso político común y la historia contemporánea. Hoy para la izquierda es fascista quien es liberal y quien es nacionalista. Para la derecha liberal es fascista tanto Castro o Chávez como Mussolini y Hitler. La ideología de los Derechos Humanos es común al discurso de ambas versiones del pensamiento sistémico, lo mismo que la visión manipulada de la historia y la memoria colectiva, construida como sustrato de la ideología derecho humanista, utilizadas como elemento de un lavaje decerebros masivo, de una verdadera guerra psicológica del mito contra la verdad: Holocausto, 30.000 desaparecidos etc.
Para resumir diremos que desde lo ideológico el Sistema se define por la democracia de masas, el capitalismo salvaje y el marxismo cultural o progresismo
3.-Pues bien, el tercer grupo o sea nuestro proyecto, no solo es distinto del comunismo marxista y del liberalismo burgués, sino que, en primer lugar, emana de un sistema de valores o axiología y si se quiere de una teología, diametralmente opuesta a los del humanismo moderno, sea cual fuere su plasmación concreta. Oponemos el teocentrismo o Cristo centrismo al antropocentrismo de las ideologías de la modernidad. El Nacionalismo, tiene su sello identitario en los valores que sustenta. La identidad del proyecto Nacionalista está actualmente en sus valores, es decir en la concepción antropológica y existencial del tipo humano que aspiramos a formar que nosotros oponemos al homo oeconomicus del liberalismo (que también lo era del marxismo).Nuestro modelo es Cristo. Nuestro hombre, por una cuestión no ya opinable sino basada en la realidad y la verdad es un ser trascendente un ser religado a Dios y a su prójimo. Lo que el marxismo niega y el liberalismo ignora o ve como materia opinable.
En consecuencia, el proyecto nacionalista requiere de un nivel filosófico, para existir como opción determinada y autosuficiente. Ese nivel, se encuentra por encima de la ideología y de los programas políticos. Saber explicitar cuáles son los valores del proyecto y de nuestro discurso, es una tarea importantísima para el logro de los objetivos: primeramente constituir una masa crítica operante para tomar el Poder.
Conclusión
Lo siguiente tiene que ver con la determinación del nivel ideológico frente al filosófico y al político. Un programa propone medidas políticas concretas aplicables en un plazo relativamente breve de tiempo, en cambio, lo que a veces se ha denominadoprograma ideológico sería en realidad el compendio o esquema que se basa en una concepción de la sociedad, del estado y de la economía, y tiene vigencia para un periodo histórico largo. Mientras un programa son medidas de coyuntura lo ideológico va más allá en el tiempo y lo filosófico es permanente, pues define los principios inmutables. Podemos decir que es propio del ámbito político- ideológico aquello del logro de una República Patriótica Social y Orgánica encarnando lo que José Antonio ya nos dijera en referencia a la Falange.La síntesis entre Revolución y Tradición. De la revolución –no como pretexto para echarlo todo a rodar, sino como ocasión quirúrgica para volver a trazar todo con un pulso firme al servicio de una norma–y de la tradición –no como remedo, sino como sustancia; no con ánimo de copia de lo que hicieron los grandes antiguos, sino con ánimo de adivinación de lo que harían en nuestras circunstancias.
Por ultimo digamos que la institución que se corresponde con el programa político es el partido o la agrupación, pero ¿qué institución se corresponde con la ideología? Nuestro discurso político- ideológico tiene como referente en la actualidad a un Colectivo o movimiento social formado no sólo por uno sino por varios grupos políticos (la idea del centralismo es claramente liberal y es una de las causas de nuestro fracaso a la hora de la organización), sino por sindicatos, asociaciones culturales, juveniles, centros de estudio, etcétera. El movimiento es una micro sociedad de raíz federal que, enquistada en el seno de la sociedad liberal-progresista, anticipa la alternativa del nuevo movimiento libertador, y del nuevo hombre y el nuevo político, el patriota hecho a imitación de Cristo.
Ese es a grandes rasgos lo que debemos tener en cuenta a la hora de la predica política para difundir, aunar voluntades y enderezar la proa a la conquista finalmente del poder político
Referencias bibliográficas
Jaume Ferrerons: “Nacional Revolucionarios ¿Una opción de Izquierda?” www.nacional-revolucionario.blogspot.com
Alberto Buela:” Filosofía política vs. Ideología” - www.rebanadasderealidad .com.ar
Santiago Roque Alonso
“Crisis global oportunidad para una Segunda Independencia”
“Romper el Cerco y Derrocar el Sistema” en Patria Argentina Nº 255 mayo del 2009
José Antonio Primo de Rivera “La Tradición y la Revolución” http://largentinaposible.blogspot.com/search?updated-max=2009-04-13T09%3A29%3A00-07%3A00&max-results=7
Red Patriótica Argentina “Marchar hacia un Nuevo Estado”http://largentinaposible.blogspot.com/2008/09/marchar-hacia-un-nuevo-estado.html
MENTE BIDIMENSIONAL
Guillermo Rojas
Estamos tan cansados del tema que a veces no queremos escuchar mas de la cuestión. Lo peor y que aumenta el desasosiego y a veces la ira, es que hay gente que no quiere o no puede entender y siguen con el cantito. Un poco por lo fácil que resulta pensar con esas categorías, después de siglos de acostumbramiento mental, digamos que se forma una suerte de huella, como la de camiones en el camino de tierra embarrado, que hace patinar e impide salidas laterales.Me lo he imaginado de esa forma, luego de escuchar todos los días la misma gilipollada como dirían los gallegos. Confieso que el tema me pudre soberanamente.
¿Usted de que es de izquierda o de derecha? Y dale otra vez a explicar...
No serian nada los que a propósito no quieren entender por que no les conviene, sea zurdos de diferente pelaje como derechistas de diversas tendencias. Con ellos no vale la pena esforzarse mucho, que en seguida los calas: los unos salen con que la única que defiende la justicia, la equidad social y la inclusión de los marginados es la izquierda, ese es el discursete social de los progre nuevos sacerdotes de la mojigatería políticamente correcta (no discriminación, derechos humanos y temática de género). La izquierda neta ya se ha quedado sin ideología, sin concepción del Estado, la economía y la sociedad, lo que era en su día el marxismo. Se cree viva aun, porque sigue aferrada a la axiología negativa, se reduce ya al antifascismo, a referencias al indigenismo inventado en Inglaterra o se ilusiona con el mamarracho del Socialismo del siglo XXI, no impide ello que se coloque en la práctica en el mismo bando que el liberalismo, muchas veces operando y haciendo lo que los gobiernos democráticos por cuestión de imagen no se animan a hacer con la policía. Los extremistas rojos son pandillas de la porra del capitalismo, que les da las migajas para que sigan ocupando un espacio que en realidad esta prácticamente vació: la resistencia contra el sistema. Recordemos sino hace unos días, que se descubrió como se financiaba el Movimiento Teresa Rodríguez y como inmediatamente se tapó el tema. Era financiado por el Estado. El Estado les da lo que manda el Banco Mundial en forma de créditos. Ni vamos a referirnos a los medios con los que cuenta el progresismo, con la Banda de los 30.000 desaparecidos a la cabeza.
Y los otros- la derecha- hablan de la nueva guerra fría latinoamericana, de los que quiere imponer el comunismo con Chavez, Evo y Castro (…su momia) o Kirchner (¡¡¡¡nada menos!!!!) a la cabeza. Los opositores a los K (solamente) están en esa: el fantasma ha resucitado El “sucio trapo rojo” flamea de nuevo. ¡¡Tenemos enemigo!! Adhieren a frentes de la CIA para poder operar. Lo que no sabemos es operar para que y para quienes. Lo peor: algunos hasta se dicen “nacionalistas” En definitiva tienen el mismo destino que la extrema izquierda, ser instrumento del capitalismo global en la lucha o dialéctica inducida, fabricada, para bobos.
Mientras ellos “pelean” y se neutraliza toda resistencia real, el poder sigue en las mismas manos, la explotación continúa junto con la sangría permanente de nuestros recursos. Cuando la mentira se debilita estos pobres diablos la vuelven a fortalecer.
Progresismo e izquierda así como la derecha (conservadora, gorila, emergente del golpismo) se definen siempre por lo anti, antifascismo en los primeros (llamando fascismo a cualquier cosa) y anti comunismo en los otros (creyendo que aun el comunismo existe). Lo único pro en el sistema es lo que realmente se aplica, el neo liberalismo, la tiranía del capital financiero. Lo demás es mera chatarra.
Estamos más que gastados de tanto decir lo evidente: que ambos términos son expresiones del mismo fenómeno y herramienta del Poder Mundial que explota en su provecho, el sedimento dejado en el imaginario colectivo por décadas de lucha bipolar
Los que sí nos preocupan, son los que tienen el cerebro limado con ese cantito de la izquierda y la derecha, por que justamente pudiéndolos acercar, esta estupida temáticalos aleja.
A ellos resulta difícil explicarles que no existen derechas ni izquierdas, sino, por una parte, partidos u organizaciones y proyectos del sistema ypor otra, grupos y organizaciones más o menos estructuradas (o desorganizadas): un pequeño (imperceptible para el común) movimiento cultural y político antisistema.
Dentro del primer apartado se desarrolla toda una dialéctica falsa donde la derecha (especialmente económica) ejerce el poder real, mientras la denominada izquierda ocupa (usurpa) el lugar de la resistencia: No resiste nada y además vive de los mendrugos que la derecha le tira: del clientelismo político.
Todas las tendencias del sistema son iguales, hacen lo mismo, sólo se distinguen, en el mejor de los casos, en la retórica, los giros terminológicos, los antecedentes históricos ( y prontuariales) de sus mandamases, la extracción social y los antecedentes políticos o académicos de los matones ( o asesores) que los sirven y por algunas recetas técnicas que adoptan para alcanzar idénticos fines en definitiva, al servicio de un único ideario democrático en política, capitalista en economía e izquierdista-marginalista (progresista)en cultura y valores; ni siquiera se detectan tales diferencias fundamentales en la práctica oa la hora de la gestión administrativa: ¿Para que abundar mas sobre esto? Con ver el zoológico político que nos rodea es suficiente, y mas en época pre electoral.
Nosotros los nacionalistasestamos por encima de las derechas y las izquierdas, por eso a la hora de la preguntita repetitiva,es necesario reconocer también queno establecemos las reglas del juego ni los conceptos imperantes en la cultura política: ergo que el sistema hará uso en nosotros justamente de esos conceptos que les son propios y como aparato cultural hegemónico, nos llamaran la ultraderecha, el fascismo
Como siempre nos debemos a la verdad y a la realidad para decir fuerte y claro que aborrecemos la categorización bidimencional en cualquier grado de intensidad.
Somos radicalmente antisistémicos en orden a lo dicho anteriormente, por que justamente tenemos una clara identidad tanto desde una perspectiva filosófica e ideológica y aspiramos en la práctica a instaurar un nuevo estado de cosas.
Por que en ultima instancia como herederos de los valores culturales y espirituales del cristianismo, nuestro enemigo principal es el judaísmo teológico- político, es decir: una ideología racista y supremacista, religiosa, fundamentalista, imperialista, retrógrada y criminal, verdadera potencia hegemónica a escala planetaria, cuyo discurso y mitología, constituye en definitiva el núcleo duro de pensamiento del Imperio, ideología a la que en ultima instancia el sistema o Régimen de Dominación rinde culto de izquierda a derecha.
La Trampa Dialectica
Por Edgardo Atilio Moreno
Cada nueva elección nos obliga a decir lo que tantas veces y con tanto énfasis se dijo desde las páginas de Patria Argentina: se impone a los argentinos una trampa dialéctica destinada, por un lado, a ocultar la realidad, y por el otro, a crear falsas opciones.
El fin evidente de esto no es otro que el de evitar cualquier reacción genuina en contra del Sistema o Régimen de dominación o bien controlarlas y mandarlas a vía muerta en caso de producirse. Es lo que Santiago Roque Alonso definió con precisión como “una dialéctica para giles”.
En estas coyunturas los operadores del Sistema ponen en juego todo su arsenal de técnicas psicopoliticas para confundir y engañar a los ciudadanos acerca de la verdadera naturaleza de los problemas que aquejan al país y para dividirlos en enfrentamientos manipulados detrás de bambalinas.
Los medios de comunicación y todo el aparato educativo y cultural del Sistema le impiden al ciudadano común darse cuenta de la sutil tiranía que padece y encontrar una salida a la crisis.
Esta acción de encubrimiento es fundamental para el mantenimiento del stablishment pues sin las falsas opciones intrasistemicas, sin este engaño dialéctico, el Sistema de dominación no se podría mantener.
La historia universal enseña al respecto que cuando los hombres no encuentran al menos soluciones aparentes dentro de un determinado sistema político tarde o temprano las buscan por afuera, y esto puede ser muy peligroso para los amos del dinero. Por ello es que tratan a toda costa de mantener resignados a los pueblos debatiendo sobre que opción es menos mala para elegir.
En la Argentina de estos últimos tiempos el principal antagonismo que se plantea falazmente es el de la remanida dialéctica de izquierdismo-progresismo, versus, liberalismo-conservadorismo.
Esta opción es absolutamente tramposa. En realidad no existe ninguna contraposición esencial entre ambas caras del Sistema. La prueba esta en que el gobierno sostiene, sin ningún tapujo y en perfecta coherencia, una política cultural progresista al tiempo que aplica una política económica obediente de los centros financieros internacionales.
De modo entonces que el primer desafío que tenemos los nacionalista es el de desenmascarar esta falsa dialéctica; es decir debemos esclarecer sobre la verdadera situación socio-política y cultural en la que estamos insertos de manera tal que el pueblo argentino pueda tomar conciencia de la tragedia que vive nuestra Nación.
Ciertamente que esta no es una tarea para nada fácil pues hay ciertos sectores –relativamente sanos- de la sociedad que se niegan a entender que no hay contradicción entre el progresismo y el capitalismo liberal, ya que ambos en realidad son brazos de una misma tenaza que maneja el Imperialismo Internacional del Dinero. Estos sectores, conciente o inconcientemente, son funcionales al Sistema.
Debemos convencer a estos ingenuos y/o necios que la opción de votar al mal menor, o a los partidos de la derecha que prometen solucionar problemas como el de la inseguridad, la insurrección social piquetera, o el revanchismo setentista y montoneril; no constituye ninguna solución pues no se ataca a las causas del problema sino a algunas de sus consecuencias.
Y lo que es mas grave se cae en la trampa dialéctica tendida por el enemigo.
En realidad la verdadera solución pasa por develar el engaño, poner en evidencia la complicidad de la clase dirigente partidocratica con el Poder del Dinero, desplazarla progresivamente y cambiar el actual Sistema o Régimen de dominación. Solo así podremos recuperar nuestra independencia nacional.
La nación pertenece al orden natural. Es naturaleza. Su origen está en la familia misma, que trasciende, inicialmente, al clan y a la tribu, por una acción cuantitativa, hasta devenir concretamente en "nación". Por natural, entendemos lo que le ha sido "dado" al hombre; por histórico, lo que está en el mundo de las decisiones humanas. Lo que el hombre no puede cambiar, es naturaleza, en lo que puede influir, es historia. Lo que el hombre crea, es cultura. En su inicio pues, la nación representa una unidad racial y la convivencia de las familias que la integran, en un mismo lugar. Por consiguiente, en la idea de nación, están implícitos el mismo origen y el mismo paisaje, o sea, una raza armonizada plenamente en su raíz biológica y en su adaptación telúrica. En realidad, las naciones son agrupaciones de grandes ramas consanguíneas. Aún en los países que han sufrido grandes procesos migratorios, esto vuelve a ser una realidad al cabo de cierto tiempo. Un hombre, a través de veinte generaciones, tiene más de quinientos mil antepasados. Si una región, hace cuatrocientos años, tenía cien mil habitantes y no ha sufrido introducción de elementos foráneos de cierta importancia numérica, virtualmente los habitantes actuales son todos parientes consanguíneos entre si. Todos los elementos en conjunto: unidad de raza, influencia del paisaje, adaptación vital al medio ambiente y evolución cuantitativa que se traducirá en una heterogeneidad cada vez mayor y más compleja del ser nacional, darán definitivamente el fenómeno "nación", cuya característica distintiva será el "temperamento" nacional, más preciso que las características somáticas, y más rápido que éstas en adquirirse y definirse. Este fenómeno natural que es la nación, puede sufrir -y generalmente sufre- modificaciones en su ser genuino. Tanto el paisaje, con su tan íntima y directa influencia sobre la raza, como la raza misma, pueden cambiar o variar por causas naturales o históricas. Cuando se pierde momentáneamente la unidad consanguínea, el paisaje vuelve a adquirir su importancia como forjador de razas, aunque su influencia, casi imperceptible para nosotros por su lentitud, provocará las consiguientes crisis en la evolución del ser nacional. Cuando, además de quebrada momentáneamente la unidad consanguínea, no exista la fijeza o la unidad en el paisaje, la nación perdurará, no obstante, como tal, en virtud de un nexo psicológico: la voluntad de ser nación, que es al comienzo una necesidad de la vida común, y que luego, en etapas más evolucionadas en sentido de madurez -nunca de perfección- deviene sutilmente en poderosa idealización que llegará a crear en los individuos, nada menos que una jerarquía de valores. A medida que el ser nacional evoluciona cuantitativamente, se opera una inversión, en orden de importancia, de sus elementos constituyentes. De la raza armonizada con el paisaje y tenuemente vinculada por el nexo psicológico -casi innecesario entonces- se pasa al nexo psicológico como factor principal de la constitución de la nación. Y tanto que, a veces, llega a ser absoluto y único, ya que puede darse el caso de que no exista, en un momento histórico determinado, la unidad racial y de que haya desaparecido el paisaje, por el cambio del paisaje o la variedad del mismo dentro del propio territorio y no obstante, la nación subsista y conserve intactas sus posibilidades de viabilidad. Pocas son las naciones que han podido conservar cierto grado de pureza racial, no de unidad racial, esta sí, fácil de lograr y de conservar. Las migraciones, por causas bélicas, económicas, religiosas o políticas, han alterado permanentemente, en un constante fluctuar histórico, la pureza de las razas. La migración, en quienes emigran, implica asimismo el cambio de paisaje. En cuanto a la ausencia de paisaje -y que por su misma ausencia crea un influencia de carácter psicológico que reemplaza la específica de carácter telúrico- aparece sólo en ciertas expresiones excepcionales de "nomadismo cultural", de las cuales son una grotesca supervivencia -inclusive por su desconexión con el tiempo- las tribus gitanas. El mismo caso se da aunque con caracteres peculiarismos, en el pueblo judío y, desde luego, con mucha mayor nocuidad para las naciones que lo albergan. Más adelante veremos los problemas conexos que presentan en la actualidad, la supertécnica, la superpoblación, y conjugado con estos dos factores, el predominio nocivo de las grandes urbes sobre el espíritu de la tierra. Naturalmente, usamos el término de "raza" en su sentido habitual y convencional y no dentro del rigor científico. Este nexo psicológico que en su inicio es simplemente un claro instinto gregario, no sólo participa de la necesidad y conveniencia de vivir en común, no sólo es un sentimiento de pertenecer a la comunidad nacional, sino que se traduce principalmente en una voluntad de pertenecer a la comunidad nacional omo ésta es y de conservarla como tal en su auténtico ser genuino, de tal manera que este nexo, para nosotros aparentemente psicológico tan sólo, llegará a constituir una ley de fidelidad específica. La pertenencia del individuo a la nación es de carácter ineludible e inevitable como la sangre misma. En el prístino sentido de la palabra, se halla claramente expresado este concepto de origen, de filiación irreversible: nación de "nasce", nacimiento. El "hacerce" de una nación, no está en contradicción con lo dicho. Ya que el "hacerse histórico", en el sentido de Ortega y Gasset, es un hacerse sobre una base natural. El "hacerse" deriva del "ser". Y no solamente el hombre no podrá dejar de pertenecer a la nación, sino que tofo lo humano, todo lo que sea un producto o un producirse humano, será necesaria e ineludiblemente nacional.
EL ESTADO
En todo lo gregario, existe la necesidad de un orden, que, a su vez, requiere la presencia de un poder para su mantenimiento. La necesidad de este orden responde a tres claras finalidades: la justicia, para la cohesión interna; la economía, para la perdurabilidad biológica y la defensa, para la supervivencia. En el mismo inicio del existir nacional, surgen “usanzas”, “costumbres”, que son aceptadas o consentidas por el común y cuya validez de conveniencia es universalmente reconocida. El poder –cualquiera sea la forma con que actúe o el órgano en el que se personifique- ejercido en función de la costumbre, surge espontánea y simultáneamente y se identifica, en ese primer instante histórico, con el concepto de “autoridad”. Es entonces que nos hallamos ya, en presencia del “estado”, en sus caracteres más elementales pero suficientemente expresivos. La costumbre, que está originada en motivos pragmáticos, pues nace de la necesidad y se dirige al bien común, es, en realidad, un “habito” del organismo social, en el estricto sentido filosófico del término. En etapas más evolucionadas, la costumbre deviene en ley. Y lo que caracteriza principalmente al estado, es la presencia de la ley, expresión cuasi-cultural del fenómeno histórico que es la costumbre. En virtud de la ley, el estado adquiere una personalidad, una individualidad propia y distinta. Cuando el poder es ejercido fielmente, en función de la ley, deja de ser mero “poder” para convertirse en “autoridad”. Pero el estado, que en su inicio parecía ser de origen natural –tan natural como la organización de una colmena- y que pertenece normalmente al orden histórico, llega, en ciertos momentos críticos de a vida nacional, a pertenecer exclusivamente al orden cultural. Diríamos que el estado es una forma que corresponde a la corporeidad que representa la nación. Cuando esta forma está determinada por los lineamientos generacionales de la corporeidad nacional, el estado es un fenómeno histórico- y obra en el sentido de la autenticidad del ser nacional. Es lo que, co menos claridad, tortuosamente y en cierto modo tomando causa por efecto, trata de expresar Spengler cuando dice: “Un pueblo está en forma cuando constituye u estado”. Cuando es una forma artificial que no coincide o no corresponde a la realidad corporal de la nación, es un fenómeno estrictamente cultural y obra en un sentido de adulteración del ser genuino. Es decir, que cuando la estructura del estado es el producto de puras causas históricas; cuando es el producto de la auténtica evolución institucional de un pueblo, no ofrece problemas. En cambio, cuando esta estructura responde obedece a imposiciones “racionales” de “teorías” que contradicen al ser genuino, se origina el divorcio entre la nación y el estado, a consecuencia de lo cual se produce un fenómeno de carácter histórico, por el cual, o bien el estado altera o aniquila a la nación, dando lugar en todos los casos a una nación nueva y distinta, o bien la nación destruye al estado antinacional y recrea la legítima estructura del estado, que permitirá el auténtico existir de la nación. EL estado, únicamente como fenómeno cultural, no puede alterar o destruir a la nación. Sólo puede hacerlo mediatamente, cuando llega a producir causas naturales o históricas. Si no llega a producirlas, el estado nacional es en realidad una pseudo forma, debajo de cuya aparente estructura, subsisten intactas las autenticas vivencias nacionales. La lucha entre el estado como fenómeno histórico y el estado como fenómeno cultural, engendra la teoría del derecho. De la alteración de los verdaderos caracteres de la ley (cuyo principal es la aceptación o consentimiento de la comunidad nacional); de la diferencia entre el concepto de “poder” y el de “autoridad” y de la degeneración del estado como fenómeno histórico, en el estado como fenómeno cultural, surgen los problemas que van a dar origen, como reacción de solución histórica, a ciertas expresiones particularísimas y circunstanciales del nacionalismo.
EL NACIONALISMO
El eje de la filosofía nacionalista, es la premisa de que toda nación tiene un ser genuino y que toda la dinámica de su evolución, debe estar destinada –últimamente- al desarrollo legítimo –en el sentido de fidelidad- de este ser genuino. A su vez, este ser genuino, se traduce en un existir esencial y en un existir formal. Es decir, en una evolución natural de la comunidad política implícita en la nación y en una coetánea evolución institucional. Ambas son el producto del ser genuino. Se influyen recíprocamente entre sí y a su vez, influyen reflexivamente sobre aquél. Los problemas y conflictos que se derivan de estas circunstancias son permanentes. Han existido siempre aunque condicionados, como es lógico, a las circunstancias históricas. Van ceñidos estrictamente a todas las características sociológicas y están determinados, en primer lugar, por la naturaleza religiosa y biológica de cada ser nacional y luego por las influencias espirituales y culturales por un lado, y por las formas institucionales del derecho público y privado por el otro. El conflicto cardinal surge cuando estas evoluciones son deformadas caprichosamente por propósitos o intereses ajenos al ser nacional. Entre estos propósitos figuran, por ejemplo, la subordinación del ser nacional a “teorías” institucionales extrañas, como en el caso de la Argentina en 1853; a intereses dinásticos, como en el caso de los Habsburgos, no sólo al dificultar la unificación de Alemania, sino y principalmente, en cuanto intentaron la desgermanización de Austria; a la influencia de minorías que no se integran en las naciones que las albergan; a la simple penetración imperial o al predominio liso y llanamente extranjeros, como en el caso de Flandes afrancesado o Polonia rusificada.
La naturaleza religiosa y biológica, obra en el sentido de la autenticidad, siempre inequívocamente, ya que, como acertadamente dice Belloc, “el tono y carácter de toda sociedad proceden en último término de su filosofía activa: esto es de su religión”. En cambio, las influencias culturales y las formas institucionales, pueden obrar, a veces, en el más peligroso sentido de contradicción, o con toda precisión, podríamos decir, en un sentido de “sofisticidad” del ser genuino de la nación. Dentro del mundo llamado “occidental” las influencias culturales han sido más características de la época moderna y ello se debe a que nunca, las ideologías, las corrientes espirituales y artísticas y las formas institucionales, has tenido un origen más “teorético”, más “racional”, más “desarraigado”, que en los últimos tiempos. De manera que, a través de minorías de intelectuales, lejanos y aún divorciados del espíritu del país; ajenos –dentro de lo relativo de esta posibilidad- a sus comunidades nacionales, las expresiones culturales y las instituciones de derecho, han sido creaciones “artificiales” de los individuos menos nacionales, y aparecen impuestas a la nación, con el resultado, consciente o no, de subordinar su acción, no al ser genuino, como sería el proceso auténtico, sino a otros propósitos, de distinta naturaleza, pero siempre extranacionales. Frente a esto, el nacionalismo aparece como tendencia espontánea orgánica, casi como el instinto de conservación de la vida en el individuo, o mas acertadamente, la conservación de su personalidad, de su concepción del mundo, de lo que él considera su goce de la vida, su particular idea de la felicidad, en suma, la libertad de su sujeción. Naturalmente que hay individuos que pierden su personalidad, o que se suicidan, y hay naciones que también se suicidan, o deslíen su personalidad, o varían en una gigantesca anormalidad social. Por eso, la fuerza del nacionalismo en un pueblo, depende de su salud, de su estar en forma. Y en crisis supremas en que parecen perderse, muchos pueblos sacan reacciones insospechadas y se dan los fenómenos extremos del nacionalismo: el más nítido de ellos, la conquista del estado para preservar, a través de éste, la vida de la nación. Si la nación es una protoforma, el nacionalismo es la sana intención de que ésta permanezca dentro de dicha protoforma. La nación es naturaleza, pero el nacionalismo, como excepcional movilización del alma, puede ser historia en instantes decisivos. Cuando la nación está sana, el nacionalismo es consubstancial con ella, es instintivo, pero cuando no, surge el nacionalismo no ya como un suceder, espontáneo y fluente, sino como un volver a ser deliberado y volitivo; el fenómeno natural se hace fenómeno histórico. Claramente pues, la intención del pueblo de permanecer fiel a la nación, fiel a la personalidad nacional, fiel al ser genuino de la nación, es lo que constituye el nacionalismo.
Fragmentos del libro "Universalidad del Nacionalismo", de Emilio Juan Samyn Duco
HACE MAS DE 30 AÑOS EL DR. WALTER BEVERAGGI ALLENDE PUBLICÓ UN LIBRO LLAMADO "DEL YUGO SIONISTA A LA ARGENTINA POSIBLE". DE ALLI EL NOMBRE DE ESTE BLOG NACIONALISTA.
Red Patriotica Argentina
¿Que es la Red Patriótica Argentina?
Es una entidad política tendiente a organizar al Nacionalismo. Su finalidad es actualizar los contenidos del mismo, reconstruir su mística, y principalmente fijar una estrategia común que incluya una política para construir poder propio, darle el lugar que le corresponde, al mismo tiempo que mostrar y demostrar a la sociedad que puede ser una opción de poder en el futuro. En pocas palabras a) Renovar al Nacionalismo b) Articular al Nacionalismo orgánicamente c) Hacer de Nacionalismo un Movimiento masivo d) Dotar al Nacionalismo de poder propio e) Dotar al Nacionalismo de una política para alcanzar el poder del Estado f) Organizar la institucionalización una vez alcanzado el poder
¿ Cual es el objetivo la Red Patriótica Argentina?
La Red Patriótica Argentina persigue transformar a La Argentina en una República Patriótica, Social y Orgánica. Recuperar el amor a lo nuestro, defender la soberanía, tanto territorial como económica y cultura, restaurar los valores deconstruidos por años de perversión cultural, moral y espiritual impulsada por el progresismo o marxismo cultural. Poner en vigencia la justicia social luchando contra la miseria material que azota a casi la mitad de nuestros compatriotas impulsada por el flagelo de la deuda externa y el neoliberalismo. Sentar las bases de una representación real basada en las verdaderas fuerzas de la comunidad y desechando los aparatos ortopédicos que representa una partidocracia canallesca, corrompida, entreguista y antinacional. Sostenemos justamente la representación orgánica y la primacía del Bien Común sobre los bienes particulares. Queremos encarnar los ideales de Patria, Pan y Justicia. para todos los argentinos. Ello se dará con la fundación de otro Estado diametralmente opuesto a este, entronizado por el liberalismo, que esclaviza vacía y destruye a la Nación desde hace mas de siglo y medio.
¿ Como piensa alcanzar esos objetivos la Red Patriótica Argentina?
Especialmente mediante una militancia incansable, la preparación intelectual y espiritual de sus miembros y dando a la organización los rumbos estratégicos convenientes a la defensa de la Patria, luchando contra los reales enemigos de la misma o sea los que defienden, difunden, colaboran o conducen la Globalidad y el Nuevo Orden Mundial cuyo mascarón de proa es el Imperialismo Norteamericano . Todos estos enemigos se resumen en uno el Poder Internacional del Dinero que tiende a la destrucción de las soberanías nacionales, masificando, idiotizando, explotando y masacrando a los pueblos cuando le parece conveniente. Queremos tener cuatro tipos de militantes que lleven adelante esa tarea titánica: Los que luchan o sea aquellos que están en la primera línea de batalla en la militancia, los que trabajan y nos dan su apoyo desde ese trabajo y desde sus saberes, aquellos que enseñan a las nuevas camadas que nos reemplazaran en el combate, los que rezan y nos encomiendan a Dios en sus oraciones. Los objetivos se alcanzaran con la lucha inquebrantable, inteligente y dirigida con astucia y sabiduría, contando con la ayuda de Dios. Contra lo que afirma el derrotismo creemos que hay mucho por realizar, mucho bien por hacer para la Patria y mucho testimonio por dar hasta que debamos rendir cuentas al Creador.
¿ Que NO es la Red Patriótica Argentina?
La Red Patriótica Argentina no es un partido político o un fondo de comercio, no es un núcleo sectario de personas que se creen iluminadas, no es un grupo confesional o religioso, no es un grupo de apoyo al golpismo sea militar o civil ni un núcleo que cree que aun estamos en la Guerra Fría inmersos en la dialéctica Comunismo- Anticomunismo. Sabemos bien que esos dos términos se encuentran integrados al sistema, son el sistema. Creer lo contrario es entrar en el anacronismo político y al mismo tiempo en la trampa dialéctica del régimen ¿ Por que una Red? Por que justamente lo que queremos en principio y principalmente es ser un enlace de los grupos que van surgiendo naturalmente en las diferentes provincias, dándoles una orientación y una estrategia general común de lucha y con la finalidad de construir una sólida organización nacionalista de base municipal, con una visión federal, donde cada grupo conserve su individualidad y particularidades. La finalidad última será la formación con el tiempo de un movimiento, sin perder de vista lo antes mencionado referente a las particularidades propias de cada región.
¿ Es de derecha o de izquierda la Red Patriótica?
La Red Patriótica Argentina no es ni de izquierda ni de derecha, que las mismas no son otra cosa que categorías inventadas por el régimen y términos de una dialéctica intrasistemica de la cual nos negamos a participar. Son dos cosas que en resumen conducen a lo mismo. Dos puertas que comunican con un mismo ambiente, dos falsas salidas. El Nacionalismo es justamente el antisistema y el antipartido. Aspiramos a erigir otro sistema en orden a lo explicitado en los puntos anteriores. El sistema vigente esta basado en una serie de preconceptos ideológicos tanto en su versión derechista como en la versión progresista o marxista. Nosotros no nos basamos en ideología sino en la realidad en el puro realismo.
¿ Cuales son los enemigos concretos con los que tendrá que batallar la Red Patriótica?
El enemigo concreto es el régimen, no un partido o una tendencia determinada del mismo. El enemigo es el liberalismo, la derecha, que ha sumido en la pobreza absoluta a la mitad de los argentinos, que vendió las empresas argentinas a precio vil, que concesionó otras a cambio de coimas y encima las sigue subvencionando. Los que abonan la deuda externa fraudulenta que crearon los militares y que la democracia “honra” pagándola al contado y sin quita a la Usura Mundial, aplaudida por la izquierda traidora de sus propias banderas que exigían el “no pago”. Esa deuda es el punto donde el régimen no tiene fisura ni contradicción: de izquierda o derecha siempre paga.El enemigo es el progresismo, la izquierda, que disuelve el poder del Estado y destruye la autoridad estableciendo el dominio de la inseguridad- que justifica por la cuestión económica generada por la derecha- el garantismo penal y la indefensión nacional,. Difunde el crimen del aborto y el consumo de drogas y la contranatura sexual como un derecho humano mas. Al mismo tiempo que deconstruye todos los valores religiosos, culturales, patrióticos, familiares, pervirtiendo el sentido común y la historia, basándose en la doctrina de los Derechos Humanos de inequívoca factura norteamericana, representada aquí por el mito de los 30.000 desaparecidos, como en Europa lo esta por el mito sionista del Holocausto. De EE.UU y los países centrales parten la mayoría de nuestros males, no se generan ellos por nuestra sola y propia culpa ni de ningún complot comunista internacional. La prueba de ello es que tenemos que sufrir todos los males que ellos sufren y no tenemos ningunos de sus beneficios
¿ Apoya la Red a algún movimiento político en el orden internacional?
Apoyamos a todos los movimientos nacionalistas que en orden a los enunciados aquí planteado luchan por la libertad, la justicia, la soberanía y la restauración de los valores destruidos por la globalización y apoyamos y rendimos homenaje a aquellos pueblos que, como nosotros, luchan por sacarse de encima el yugo del imperialismo global yanqui vehículo del Poder Internacional del Dinero, como los que lo hacen contra el sionismo y su maquinaria militar genocida, especialmente el caso del pueblo de Palestina.Invitamos fervientemente a sumarse a esta empresa de Restauración de la Patria a personas y entidades con la intención de formar un gran Movimiento Nacionalista. Creemos que hay mucho por hacer. Creemos que hay que luchar para Recuperar la Patria.