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17 de marzo de 2009

LOS AMOS DEL MUNDO


Arturo Perez Reverte

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.

Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.

Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.

Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

1 de febrero de 2009

SOBRE DAVOS Y LA CRISIS MUNDIAL

El Foro Social Mundial (DAVOS), centro de comunicación al servicio de los intereses del Capitalismo, dirigido desde los organos de la Masonería Operativa, ya nos preparon en el 2001 la crisis que harían estallar en los países occidentales ( Cuyos gobiernos partitocráticos son siervos obedientes de sus intereses) con la intención de causar un cisma, la llave para el perfecto control social. Esa llave, "la clave", estaba basada en la causa deseada y el control de sus efectos. En un país cuyo control económico y monetario está bajo "la decisión de otros", donde se ha fomentado el crédito facil y la capacidad de desplazar dinero e inversiones a otros países (Deslocalizaciones), tarde o temprano recibe la bofetada del aumento del paro.
A más paro, más gente dispuesta a trabajar a cualquier precio, a aceptar cualquier condición laboral para salir del hambre y la deuda.
Con total desvergüenza han concluido sus debates formulando una respuesta unitaria a la amenaza de la recesión global: No tenemos la solución a los problemas de la crisis mundial.
¡Evidente! Ellos la pusieron en marcha con antelación, la llamaron "Operación Iluminación Piramidal".
¿En qué se diferencian las prácticas de la que se considera como inventora de la "estafa piramidal", Baldomera Larra (la hija del escritor español Mariano José de Larra), o del financierno estadounidense Bernard L. Madoff, de las de banqueros tan "respetables" como Emilio Botín o, incluso, de las políticas monetarias capitalistas de los estados de la mayor parte de los países? Puede parecer exagerado decir que "sustancialmente, más bien en poco", pero lo cierto es que es así...
La economía capitalista necesita un crecimiento económico y monetario de tipo exponencial para poder mantener el pago de los intereses del capital, y claro, con eso sucede como con la estafa piramidal, que es imposible sostenerlo a largo plazo...
El estafador piramidal necesita seguir recaudando dinero a toda costa, para lo cual tiene que encontrar cada vez más ilusos que aporten liquidez. Exactamente igual hace la economía capitalista, sólo que la liquidez la obtiene inflando la masa monetaria a base de deuda, generando más y más consumismo, aumentando a toda costa la productividad (normalmente a costa del trabajador), exprimiendo los recursos del planeta como si éste fuera un limón... Claro, cuando se llega a ciertos límites se recurre a las guerras, a los "enfriamientos" económicos, al hambre de millones de seres humanos, etc. para "replantear las cosas", pero a largo plazo el sistema actual sigue siendo completamente insostenible.
La crisis actual pasará, pero en realidad refleja una crisis del sistema económico capitalista que, pase por mejores o peores épocas, tarde o temprano estallará con una furia imposible de parar.
Entonces comenzará una nueva época para toda la humanidad.
¿Seremos capaces de que la única alternativa posible al sistema capitalista, el Nacionalsindicalismo, sea una realidad antes de que llegue el desastre?
Entre Baldomera Larra, Bernard L. Madoff, Emilio Botín o el Banco Central Europeo, la única diferencia real es que los dos últimos pueden hacer lo mismo que los dos primeros... legalmente. Y claro, legalmente se puede robar, estafar y hasta matar.
ENVIO: www.patriasindicalista.es

28 de noviembre de 2008

SISTEMA FINANCIERO INTERNACIONAL.: UN SISTEMA MAFIOSO

Juan Antonio HERNÁNDEZ

Es conocido que los reyes feudales solían dar protección a los alquimistas, quienes, con la promesa de convertir cualquier metal en oro, se transformaban en gallinas productoras para el monarca... pero de eso nada de nada. Cuando los habitantes del reino se fueron acostumbrando a "morder" las monedas para comprobar su autenticidad [para estar seguros que no era solamente metal corriente bañado en oro o algo dorado sin valor alguno]; comenzó a declinar la economía y el prestigio del rey. ¿Qué comerciante vendería su mercancía a un rey que pagaba con monedas bañadas en oro y cuyo valor era cero? Sólo los súbditos tenían que soportar cargar con esa moneda "birria", sin valor fuera del reinado de dicho Señor Monarca.

  • El engaño se hizo más grande

Algunos consideran culpables de esta situación a los templarios, otros a los judíos; e incluso puede ser que ambos resulten causantes, pues ambos poseían la infraestructura y el compromiso entre sus integrantes para mantener la fidelidad al grupo. Lo cierto, que un territorio tan inseguro y en donde las comunicaciones triplicaban su tamaño por su inestabilidad, iba hacer posible el nacimiento del ese papel "peculiar". Era cuestión de dejar depositado el dinero a un precio conveniente y partir con un pagaré convenido que se cobraría en el lugar de destino. Tal vez, una vez llegado al destino se le presentaría una rustica e inexpugnable caja fuerte en la que, por otro módico precio, se le guardaría el oro.

Al ver y comprender la seguridad del sistema, el propietario optaría por dejar el oro en depósito y manejarse con los pagarés-papel, con más razón cuando el recientemente aparecido banco le garantizaba que todo lo emitido por el propietario lo amortizaría esa entidad. Sólo bastaba que el sistema se extendiese y que los comerciantes confiaran en su buen funcionamiento para que naciera el fraude bancario. Mientras los incautos depositaban oro constante y sonante, el banco expedía papel por el doble del valor depositado lo que hacia crecer la masa monetaria en circulación siendo el mayor beneficiario el propio banco, pues podía imprimir todos los papeles-birria que quisiese para comprar todo lo que se quisiera... tierras, palacios, empresas, etc.

  • La estafa adquiere dimensiones estatales

En el año 1694, el rey holandés de la casa de Orange, más tarde conocido como Guillermo III de Inglaterra, pidió prestado oro a un grupo de banqueros holandeses dirigidos por William Paterson. El préstamo de 1.200.000 libras de oro, tomaría como contrapartida la devolución de ese importe, más un 6% de interés, así como la autorización para denominarse Banco de Inglaterra, y un extra que incluía la autorización para producir dinero hasta completar la cantidad de 1.200.000 libras que habían prestado. Es decir, que el rey devolvería el oro más un 6%, y al mismo tiempo los banqueros, emitían papel por la misma cantidad que prestaban al pueblo y les producía otro 6%. Por lo tanto obtendrían 2.400.000 más un 12%. Esta doble deuda, del rey y del pueblo (más bien del pueblo, que pagaba con sus impuestos la deuda real y su propia deuda) sería la deuda nacional inglesa inexistente antes de Guillermo III y que en 1948 contabilizaba ya 24.000 millones de libras.

  • La estafa se hizo internacional

Guillermo siguió tomando prestado hasta 16 mil millones de libras-oro mientras el banco emitía por la misma cantidad prestada, y el billete circulaba avalado por el rey como si fuera oro. De la misma manera circuló en sus colonias con la expansión del imperio y más tarde en el resto de países, pues el banco opta por entregar papel al gobierno como si realmente fuera el metal.

Ya no hay oro en circulación, sólo papel-birria que no tiene respaldo del metal debido a ese factor multiplicador que produce el interés. Si uno presta un kilo de oro y pide el 6%, lo razonable es que nos devuelvan el kilo de metal más un 6% de metal.

  • La estafa se hizo gigantesca

Al comienzo, el banco sólo emitía billetes hasta cubrir el oro que le dejaban en depósito, conservando una cantidad para atender imprevistos por reembolsos. Pero dándose cuenta de la preferencia del público por el papel que era mucho mas liviano que el metal, dispone imprimir más billetes dejando tan sólo una reserva del 10%. Semejante negocio no pasó desapercibido al resto de usureros y el número de bancos creció y se multiplicaron como hongos, hasta contabilizar 684 bancos emitiendo sus propios billetes en el período 1694-1830.

Tal vez haya sido en 1844, cuando por encargo del canciller Robert Peel se toma la iniciativa de crear el "Bank Charter Act" y borrar de un plumazo al resto de competidores para imprimir billetes, lo que da la exclusividad al grupo privado del Banco de Inglaterra. Lo que vino a continuación fue peor: los 600 ex-bancos se reunieron formando el grupo Joint Stock Banks para la emisión de cheques (falso billete), pensados y destinados para la circulación de grandes cantidades... lo que excluye a los pobres y deja que semejante herramienta sea utilizada entre los pudientes. Lo bueno es que ya no necesita la confianza o aval real que garantiza la emisión; son los propios depositantes que gracias a la confusión crean dinero a partir de nada.

El truco bancario es muy simple. Teniendo en cuenta ese 10% que el banco guarda como reserva para atender imprevistos, si alguien deposita 1 millón, ellos prestan 9 millones. Si no se devuelve el préstamo, se quedan con lo concreto (la garantía que deja el que contracta la deuda: una vivienda, una fabrica, etc... tasadas al 80% del valor), y si devuelve los 9 millones más los interés: de 1 millón fijo y 9 millones virtuales, hemos creado una fortuna. Esos 9 millones que no existían sino en los asientos contables que registraban como activo, en realidad no son más que un pasivo o deuda para el pobre que se le ocurrió pedir el crédito. Esto es una máxima para el sistema: «el papel billete-birria se convertirse en algo tangible».

El billete en si mismo no se come ni te protege del viento y la lluvia... ¿entonces para qué sirve? Para facilitar el comercio. Pero perversamente, y por estar su emisión en manos privadas aumentando los préstamos, sirve para gobernar el mundo. Ellos crean los períodos de expansión llenando el país de dinero, luego programan la recesión retirándolo a través de sus sucursales y los pobres endeudados dejan sus bienes concretos en sus manos. No digamos ya del poder político cada vez mas sometido a los medios de comunicación; se crean grandes entramados mediáticos que venden la imagen de sus patrocinadores como la mejor opción posible. Para que nada se les escape, también manejan la de su opositor; salga quien salga, siempre ganan. Pobre del político que no se les someta; pasa a ser cadáver.

A partir de esta situación, podemos dirigirnos hacia dos puntos: o explicar desde una economía normal cuyos ciudadanos crean una masa de ahorro que se convertirá en inversión, lo que daría lugar a una economía local y sostenible, o una economía donde de la nada se convierte en billetes que proporcionan grandes créditos a grandes empresas que en su intento de devolución se ven obligadas a producir enormes cantidades, sin importar que el mismo sea absorbido por la sociedad con tal de cumplir con las exigencias de sus acreedores.

Pero dejando atrás, o para otro texto, lo que representa el crédito en una economía local (Y=C+A) o en una economía adulterada, nos dirigiremos hacia el baluarte del capitalismo para desvelar sus intrigas.

  • De Inglaterra nos trasladamos a EEUU

Ya tenemos al imperio trabajando endeudado por los usureros. Ahora, se mira de reojo al próximo candidato que tiene todas las condiciones para ser una gran potencia. Pasan unos años hasta que la reina le firma a E. Rostchild la carta llamada Declaración de Balfour (1917), donde Inglaterra se compromete a crear un estado judío en Palestina.

Si alguien trata de buscar quién compone este grupito de bancos tan afortunados, pues dará con la banca Rostchild, o el banco de Hamburgo y como nota, debemos destacar que el primer billete de 500 creado por Israel, se imprimía con el rostro de un Rostchild. Pero si quiere un dato histórico de cómo actuaban estos conspiradores, entienda que los años anteriores al fabuloso regalo entregado por el Congreso estadounidense a un grupito privilegiado [de banqueros], fueron muchos los bancos que tuvieron que cerrar por falta de liquidez... Alguien hacía correr el rumor que tal banco no tenía liquidez o era insolvente, y cuando la gente acudía en masa a retirar su dinero hacían que tal rumor se convirtiera en realidad.

Hay datos suficientes para entender lo que realmente pasó entre 1880 - 1911. Las crisis bancarias en Estados Unidos fueron generalizadas (gracias a Morgan y compañía) mostrando a la ciudadanía la necesidad de que la Reserva Federal estadounidense fuera privatizada; algo de lo que se arrepentiría más tarde el presidente norteamericano por haber dejado todo el poder económico en manos de un grupito de usureros.

Para entender más, el congresista Louis T. Mc Fadden (durante 12 años presidente del Comité de Bancos y Circulación Monetaria) pidió una investigación al Congreso sobre la actividad criminal de la Reserva Federal y bancos de la Reserva Federal, sugiriendo sus implicaciones en el crack de 1929. Consta en los registros del congreso, página 1295 y 1296, de la Cámara del 10 de Junio de 1932: «Sr. Presidente, tenemos en este país una de las instituciones más corruptas que el mundo ha conocido...»

Pero volvamos al asunto interrumpido: lo prometido a Inglaterra y a los dirigentes norteamericanos de la época, en definitiva sus discípulos o secuaces; lo cierto es que los usureros causaron la depresión de 1929 para convencer a los políticos de la rigidez que supone que el dólar tenga un respaldo en plata u oro tal y como establecían su constitución y las normas internacionales al respecto (1 dólar es una medida farmacéutica de 371gramos de plata, equivalente a 24,7 en oro, equivalente al dólar español de Miller, el Deker holandés, etc.).

  • Franklin Delano Rooselvet

Considerando que la escasez del oro y la plata limitaba la producción de billetes, en 1932 Franklin Delano Roosevelt decreta desligar el oro del dólar en el mercado interno, dejando esa relación para el mercado exterior (no le quedaba más opción por tratarse de una medida internacional). Imagínese usted que hasta esta fecha fatídica guardaba su dinero en un banco y de la noche a la mañana descubre que no tiene respaldo; usted puede irse con todo lo que tiene depositado hacia algún país que aún emita con respaldo de oro y hacer el cambio a la moneda de ese país; luego volver y hacer el cambio en oro dejando al país paralizado con unas divisas extranjeras, y que por estrictas normas este ultimo país exija a EE.UU la entrega de su aval en oro.

Tendremos que esperar los años 1960, en que J. F. Kennedy promueva el Acta 11110 (aún vigente) para intentar devolver el dólar a su origen constitucional por el cual sólo el Estado tiene derecho a imprimirlo, y el mismo debería tener una equivalencia en plata u oro.

  • John Fitzegrald Kennedy

John F. Kennedy lo había visto claro y le resultaba increíble que unos empresarios privados imprimiesen el dólar que luego vendían al Estado con interés (por letras del tesoro) ¿Quién avalaba ese dólar? Pero sobre todo era ese interés cobrado el que generaba la deuda nacional estadounidense, tal como ocurriera en la Inglaterra de Guillermo. Kennedy de acuerdo con su Secretario del Tesoro, resolvió emitir dólares en relación a la reserva de oro y plata existentes, y así salieron unos billetes (4.292.893.815 de 1 y 2 dólares, pues los de 10 y 20 dólares jamás llegaron a salir) con numero de serie en rojo (los de la Reserva Federal son en verde) acompañados por la frase United States of... « pagará al portador » (mientras que en los de la Reserva Federal dice: «R.F, moneda de curso legal»).

Kennedy sabía que sus dólares avalados por plata y oro e impresos por el congreso terminarían por desplazar, por simple lógica, a los de Reserva Federal, pues nadie es tan tonto que prefiera cheques [o dinero] sin fondos; y más cuando James J. Saxon, interventor de circulación del presidente estadounidense, animaba a darle poder a bancos que no fuesen de la Reserva Federal para que los mismos pudiesen suscribir obligaciones estatales y así conseguir debilitar a la poderosa Reserva Federal, que al cobrar interés no hacían más que aumentar la deuda estatal estadounidense.

Ya saben el resto, meses más tarde Kennedy es asesinado y el 99% de los billetes se retiran del mercado... el papel [birria-adefesio] sin aval imperará hasta nuestros días. (La Comisión Warren incluyó en su panel a John J. MacCloy, hombre sin experiencia criminal, pero ex - presidente del Chase Manhatan Bank y socio de la firma legal asociada a Rockefeller Milbank, Tweed, Hadley & McCloy, situada en el edificio central de JP Morgan Chase, que ha sido la asesoría legal privada de la familia -y del Chase- desde los días del padre de John D. David Jr.

WWW.BITACORAPI.BLOGIA.COM

10 de octubre de 2008

EL PERVERSO SISTEMA DE LA RESERVA FEDERAL NORTEAMERICANA


LUNES NEGRO
(http://www.cruxetgladius.blogspot.com/)

Las manipulaciones del sistema monetario y del sistema de cambio constituyen el mayor escándalo de nuestra época. Por vez primera, la estafa monetaria alcanza dimensiones mundiales –se está desarrollando efectivamente a través del mundo entero–, sin que ningún gobierno sea capaz de controlarla ni de ponerle fin o de impedirla. Formalmente, es incluso legal debido a razones obsoletas.La etapa decisiva en la ruptura con la moneda de Estado se produjo con la fundación, en 1913, del Sistema Federal de Reserva de Estados Unidos. Desde finales del siglo XIX, los bancos que se hallaban bajo control del imperio Rotschild emprendieron una gran campaña para apoderarse del control de la economía estadounidense. Los Rotschild, provenientes de Europa, financiaron el Banco J.P. Morgan & Co., el Banco Kuhn Loeb & Co., John D. Rockefellers, Standard Oil Co., los ferrocarriles de Edward Harriman y las fábricas de acero de Andrew Carnegie
Alrededor del año 1900, los Rotschild enviaron a Estados Unidos a uno de sus agentes, Paul Warburg, quien debía cooperar con el Banco Kuhn Loeb & Co. Jacob Schiff y Paul Warburg [quienes] emprendieron una campaña tendiente a instaurar varios «Federal Reserve Banks» (FED), instituciones privadas de emisión de moneda. Con el apoyo de los dos grandes grupos financieros Rotschild y Rockefeller, lograron fundar un banco central privado con derecho a emitir su propia moneda, medio legal de pago garantizado al principio por el Estado. La instauración de la FED, en 1913, permitió que los banqueros internacionales pudieran consolidar su poderío financiero en Estados Unidos. Paul Warburg fue el primer presidente de la FED.Después de la fundación de la FED se produjo la adopción de la 6ª enmienda de la Constitución estadounidense, que permitió que el gobierno cobrara un impuesto sobre los ingresos. Era consecuencia del hecho que el gobierno no pudiera ya emitir su propia moneda. De esa manera, los banqueros internacionales se apropiaban indirectamente del patrimonio privado del ciudadano estadounidense. En aquel momento, los accionistas más importantes de la FED eran:

1. Los bancos Rothschild de París y de Londres

2. El Banco Lazard frères de París3. El Banco Israel Moses Seif en Italia

4. El Banco Warburg en Amsterdam y Hamburgo

5. El Banco Lehmann en Nueva York

6. El Banco Kuhn Loeb & Co.en Nueva York

7. El Banco Rockefeller Chase Manhattan en Nueva York8. El Banco Goldman Sachs en Nueva Cork

Después de la Primera Guerra Mundial, las reservas mundiales de oro se acumularon en aquel banco privado que en realidad era la FED, de manera que numerosos bancos centrales no pudieron seguir manteniendo el patrón oro y sus países se vieron inmersos en la deflación, produciéndose así la primera crisis económica mundial
Durante la Guerra Mundial, Estados Unidos llegó a exigir que los países en guerra le pagaran con oro las armas que compraban. Al terminar la guerra, el oro de Alemania se convirtió en botín de guerra. Más de 30,000 toneladas del oro mundial se acumularon así en Estados Unidos.Ese oro sirvió de cobertura al dólar. Pero, como gran parte de esos dólares estaba haciendo el papel de reserva monetaria en las cajas de los bancos centrales extranjeros, Estados Unidos pudo seguir imprimiendo más dólares, en cantidades que ya no correspondían con sus reservas en oro.En efecto, los demás países necesitaban dólares para poder comprar materias primas, que se compraban solamente con esa moneda. Además del oro, el dólar se convirtió así en una de las principales reservas monetarias de los bancos centrales extranjeros.
Había comenzado el reinado mundial del dólar. En 1971, Richard Nixon (el presidente número 37 de Estados Unidos, de 1969 a 1974) anuló la convertibilidad del dólar en oro y, al mismo tiempo, la garantía del Estado sobre el valor del dólar. Desde entonces, el valor del billete verde no está en correspondencia con las reservas de oro ni está garantizado por el Estado. Se trata por tanto de la moneda privada libre de la FED. Pero la masa monetaria de dólares que la FED pone en circulación (desde marzo de 2006, la FED no ha publicado más la cifra de la masa monetaria M3) se ha convertido en un problema sin solución: la masa mundial de bienes se cuadriplicó durante los últimos 30 años, pero la masa monetaria se multiplicó por 40.
¿Cómo funciona este banco privado con derecho a imprimir los dólares? La FED produce dólares. Los presta al gobierno de Estados Unidos a cambio de obligaciones que le sirven [a la FED] como «garantías». Los bancos de la FED en posesión de esos títulos perciben intereses anuales. Muy astutos, ¿no les parece?Ya en 1992, las obligaciones en poder de la FED alcanzaban un valor de 5 trillones de dólares, y los intereses que paga el contribuyente estadounidense siguen aumentando constantemente. La FED se apoderó de ese increíble patrimonio prestándole dinero al gobierno de Estados Unidos y cobrándole después intereses. El contravalor es ese papel verde que se conoce con el nombre de dólar,
Es importante repetir que no es el gobierno de Estados Unidos quien emite el dólar, sino la FED, que a su vez se encuentra bajo el control de bancos privados y que pone a disposición del gobierno cantidades de dinero y, como contrapartida, cobra jugosos intereses y recoge impuestos. Nadie se da cuenta de esta artimaña. Además, las obligaciones que el gobierno emite otorgan a la FED una garantía, de carácter público y privado, sobre el conjunto de bienes y fondos de Estados Unidos. Numerosas acciones jurídicas han tratado de obtener la anulación de la ley sobre la FED, sin éxito hasta el momento.
El presidente John F. Kennedy fue el primero que trató de transformar la FED emitiendo un decreto presidencial («executive order number 11110»). Poco después, fue asesinado, probablemente por su propio servicio de inteligencia. Lo primero que hizo su sucesor, Lyndon B, Johnson, en el avión presidencial que lo traía a Washington desde Dallas, fue anular el decreto de Kennedy.

¿Cuál es la situación actual?

Los bancos privados tratan por todos los medios de mantener y reforzar su gigantesca fuente de ingresos: el dólar.Y a los países que quieren establecer sus relaciones comerciales internacionales [en adelante] sobre la base del euro, como Irak, Irán o Venezuela, se les tilda de terroristas.Se obliga a los gobiernos a vender sus productos a Estados Unidos a cambio de dólares carentes de valor, y el desenfrenado aumento de liquidez proporciona a la alta finanza [internacional] las sumas ilimitadas que le permiten comprar el mundo entero.Los bancos centrales del mundo entero se ven obligados a acumular dólares sin valor como «reservas monetarias». El dólar estadounidense es la moneda privada de la alta finanza, moneda que nadie garantiza, que no dispone de otra garantía que la propia, moneda que se utiliza para maximizar la ganancia, acrecentada sin vergüenza alguna, que se utiliza como medio de dominación mundial y para acaparar las materias primas y otros valores del mundo.