2 de agosto de 2008

EL DRAMA DE LA HISTORIA ARGENTINA


Edgardo Atilio Moreno

(Fuerza Patriotica- Santiago del Estero)


No hay dudas que el drama histórico es amplio , rico y complejo ; justamente por ello , numerosos historiadores , ensayistas y estudiosos , se ocuparon de abordarlo desde distintos paradigmas , enfoques y perspectivas . Creemos sin embargo , que una cuestión se mantine siempre vigente , nos referimos a la permanente tentación de construir una historia dogmática e inmutable , cual si fuera cosa juzgada.
Parecería que en nuestro país , la vieja escuela historiográfica fundada por Mitre y López , es decir , la versión canónica y liberal de la historia argentina , se reeditará hoy bajo otro signo pero con un mismo objeto : crear una historia oficial funcional a la ideología dominante en una determinada coyuntura política .
A nuestro juicio la historia debe ser permanentemente renovada y profundizada . Sin embargo , lejos de cualquier escepticismo o relativismo sostenemos que la verdad histórica debe perseguirse como un bien posible de alcanzar , al menos por aproximación , teniendo en cuenta además las legítimas interpretaciones que merezca el hecho histórico y los diferentes enfoques con las que se lo aborde. En este sentido es fundamental ajustarse siempre al método científico y sobre todo tener bien presente aquello que sostenían los clásicos de que " la primera ley de la historia es no atreverse a mentir "; axioma habitualmente conculcado por aquellos que falsean u ocultan hechos inconvenientes a su ideología .
Una permanente revisión de nuestro pasado hecha con una perspectiva ciceroniana de la historia , es decir, concibiéndola como maestra de la vida , como un saber útil ligado a la política , permitiría a la sociedad en su totalidad contar con una herramienta que la dote de una mayor conciencia de su origen y de su destino histórico ; y por ende que le permita superar las permanentes crisis de diversa índole que la agobian.
Cabe aclarar aquí que reconocer a la historia su ligazón con la política , o sea su misión de contribuir al Bien Común , no es lo mismoque subordinarla a intereses ideológicos , personales o de partido.
Ahora bien, para evitar la tendencia a reproducir permanentemente una historia oficial " políticamente correcta " consideramos fundamental importancia crear circuitos culturales a contrapelo de aquellos que usufructúan de los apoyos oficiales , desde donde se determinan cuales son los núcleos que se deben abordar y cuales son las condiciones que se deben reunir para ser un profesional de la historia.
Hoy tenemos la impresión de que se nos impone una nueva historia oficial , esta vez de inspiración marxista , es decir dialéctica , economicista y clasista. De modo tal que aquel que no se enrole en esta escuela no estaría haciendo ciencia y por ende su destino sería padecer el ostracismo y el desdén de los " historiadores consagrados ".
Obviamente que lo arriba dicho no implica negar la importancia de abordar una temática económica y social . Lo que afirmamos aquí es que descalificar a la historia política y suponer que solo tiene valor la historia escrita en clave económica ( como si la multicausalidad no existiere ) utilizando además el concepto de clase como herramienta única para la interpretación histórica ; es un obvio reduccionismo histórico a la vez que un prejuicio ideológico.
En nuestra perspectiva lo político , lo cultural y lo religioso tienen primacía sobre lo económico ; y la historia no se reduce a la economía así como lo social no se reduce a la descripción de las luchas de clases - un mal al que consideramos evitable - o a la de géneros , categoría esta que soslaya el orden natural.
Estamos convencidos que en el devenir histórico cuentan mas los hombres ejemplares que las estructuras o las masas ; las gestas nacionales que las luchas de clases ; las mentalidades que la pertenencia a un estrato social ; y en definitiva , el espíritu que la materia.
Nada más que una moda cultural , nacida al abrigo de una ideología decadente, pero aun poderosa puede sostener lo contrario.


29 de julio de 2008

FINALIZA LA ECONOMIA DEL PETROLEO-NUEVOS COMBUSTIBLES


Situación actual
El final de la economía del petróleo está cerca y los países que no posean reservas y no generen nuevas exploraciones y búsquedas, tendrán que pagar cada vez más caro el combustible fósil o hidrocarburos, hasta su agotamiento final.
Los países deberán adaptarse a la nueva economía derivada por la ausencia de los hidrocarburos y al mismo tiempo para la Protección Ambiental del planeta (“recalentamiento global”).
Esta nueva economía a desarrollar con las nuevas Energías generarán millones de nuevos puestos de trabajo.
El país que no las desarrolle, tendrá que comprar las nuevas tecnologías y las nuevas Energías a utilizar, a otros países y a las grandes empresas internacionales.
La energía NO renovable derivada del carbón, del gas y del petróleo será sustituída progresivamente por otras, especialmente las “renovables”.

Se desarrollarán nuevas Energías Renovables, protegiendo el Medio Ambiente, como ser :

La Energía Hidroeléctrica que debe ser desarrollada en todos los niveles administrativos nacional, provincial y/o municipal, utilizando la fuerza energética producida por la caída y pendiente de nuestros grandes ríos, para una utilización racional. (sin olvidar la utilización de los mismos ríos como vías navegables, para riego artificial y para consumo como agua potable).
La Bioenergía que se obtiene a través de los biocombustibles. En forma de combustibles: sólidos, biogas, combustibles líquidos como el bio-alcohol etílico o etanol de la caña de azúcar, y el bio-diesel que se obtienen de los cereales, de las plantas herbáceas y otros. Sin olvidar que la población mundial se abastece para su alimentación, de los mismas producciones agrícolas, para alimento propio directo, o de sus producciones ganaderas para alimentación indirecta. La Biomasa renovable, siempre que se use con criterio (incluye la utilización de maderas, plantas de crecimiento rápido, residuos agrícolas y productos derivados o residuos forestales, estiércoles, algas cultivadas, zonas pantanosas con muchos vegetales, como el Iberá y el Delta del Paraná,

etc.. Estamos hablamos de recursos naturales actualmente disponibles y estamos citando también como natural, la utilización del "agua" de ríos y mares, el sol y el viento.
La Biomasa de los residuos sólidos urbanos (RSU), que si es un gran problema a resolver, que puede servir para eliminar los RSU y al mismo tiempo utilizar la energía disponible de su transformación.
La Energía Eólica, el viento que disponemos en nuestra Patagonia es de la "mejor calidad " y también los vientos de la Cordillera de los Andes, en sus valles y quebradas. Las máquinas modernas comienzan a funcionar cuando el viento alcanza una velocidad de unos 19 km/h, logran su máximo rendimiento con vientos entre 40 y 48 km/h y dejan de funcionar cuando los vientos alcanzan los 100 km/h. Los lugares ideales para la instalación de los generadores de turbinas son aquellos en los que el promedio anual de la velocidad del viento es de cuando menos 21 km/h. Se debe contrarrestar una característica esencial de la energía eólica, "su discontinuidad". El viento cambia de intensidad y de dirección de manera impredecible. Hay “nuevas” tecnologías en desarrollo. Que permitirán bajar los costos de producción y aumentar la producción de Energía Eléctrica.
Hoy, en los parques eólicos, cuando el viento no sopla, se prevé la alternativa de conectarla a la red eléctrica nacional; para suplir las falencias (La red eléctrica nacional está abastecida mediante las usinas hidroeléctricas, termoeléctricas y núcleo-eléctricas que en las horas pico, si pueden complementar las necesidades urbanas).
La Energía Solar, al día de hoy están desarrolladas dos alternativas. La que convierte la luz solar en energía eléctrica por medio de células fotovoltáicas en forma directa, y la que utiliza la energía para calentar sistemas de calderas, en zonas desérticas y semi desérticas, y con el vapor producido, se genera Energía Eléctrica.
La Energía Mareomotriz y las corrientes marinas del océano. Con la ventaja importantísima que genera energía libre de contaminación, a un costo bajo y una vida útil prácticamente ilimitada. Puede ser utilizada en toda la costa de nuestra Patagonia desde el Río Colorado hasta Tierra del Fuego.
La Energía Geotérmica. Que proviene del interior de la tierra (GEO: tierra, Térmica: calor). Se transfiere calor al agua que circula entre las rocas y que sale a la superficie en forma de manantial o en forma de géiseres y es captada mediante la perforación de pozos. Ejemplos: La energía geotérmica producida en la base del Volcán "Copahue" y del Volcán “Domuyo”. En la zona Sur de la Cordillera hay varios volcanes no apagados y con plena energía, habría que estudiar su utilización futura.
Y por último el desarrollo de la investigación y tecnología sobre el "Hidrógeno como energía y combustible", para su utilización

directa como combustible (en cualquiera de sus formas: sólido, líquido y gaseoso). - Desarrollo del "cartucho portátil de celdas de combustible", que se alimentan a hidrógeno.
Sin olvidar de todo otro desarrollo tecnológico sobre nuevos combustibles alternativos, como el magnético, el iónico, el plasma, etc.

En el Corto Plazo (de 2 a 5 años)

El costo de combustible fósil se irá encareciendo y los gobiernos tendrán que canalizar las expectativas de la población, hacia las nuevas alternativas que puedan obtener en cada lugar y zona.
Cada administración gubernamental, deberá incrementar el Sistema de Transporte masivo público de pasajeros, con sistemas NO contaminantes (subterráneos, trenes, tranvías y trolebuses eléctricos), y con todas sus variantes.

La población deberá aumentar el uso de la bicicleta para las cortas distancias, y de los motores de muy bajo consumo (de 3 lts para cada 100 km).
Canalizar por otros medios de transporte y/o desestimar el uso de vehículos particulares e individuales que utilicen combustibles fósiles.


Tecnologias de transición


Hasta el momento las tecnologías en desarrollo, para los nuevos motores del corto plazo son :
utilizar motores híbridos, para bajar el consumo de carburante fósil.
desarrollar la Tecnología de la Energía Eléctrica, como energía almacenada.
desarrollar la Tecnología del Hidrógeno, como combustible.

Los Motores Híbridos: las grandes corporaciones automotrices, ya estàn produciendo líneas de vehículos de serie, con la alternativa de “motores híbridos”. Los primeros salen a la venta a fines del presente año 2008.
con doble motor : eléctrico y de combustión interna. Con ahorro en el consumo de hidrocarburante.
Con los mismos motores actuales, pero que utilizan biocombustibles (95%+ 5%) y/o con el “biodiesel de agua” (80%+20%), con ahorro del 20% de combustible. Es una respuesta para dos problemas: disminuir el efecto invernadero y atender la escasez de hidrocarburantes.
"El biodiesel de agua permite ahorrar petróleo y ahorrar soja", asegura Victor Solmi,
creador del “biodiesel de agua” en Argentina. Su Empresa en San Pedro, provée la
tecnología de los motores para los ómnibus de pasajeros de la Ciudad de Rosario, de
“uso obligatorio” para evitar la NO contaminación ambiental desde 2006. Primera ciudad
de argentina en tomar medidas obligatorias, para evitar la contaminación y al mismo
tiempo el ahorro de combustible, en todo el Transporte público de pasajeros.


Ejemplo de Ciudades y medidas tomadas, para prevenir el problema:


1) La Comuna de la Ciudad de Madrid. Por iniciativa del 8 de febrero de 2008 dispuso que“TODOS los vehículos del Ayuntamiento serán Ecológicos a partir del 2011”.Los vehículos del Ayuntamiento de Madrid, incluidos los oficiales, de Policía, autobuses y ca- miones de basura, serán ecológicos, "verdes" según la terminología empleada por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, en la presentación de este compromiso que será una realidad en el 2011”.
Ya ha presentado, acompañado por la concejala de Medio Ambiente Ana Botella, impulsora de es- te objetivo, 38 nuevos vehículos ecológicos de servicio público, que elevan a más de 1.800 los que componen ya la “flota verde” municipal, que emplea como combustible las variantes de: electricidad, gas natural, biodiésel y el bioetanol.El compromiso de hacer ecológica toda la flota municipal incluye a la totalidad de los vehículos que gestiona el Ayuntamiento de Madrid, también los de las empresas concesionarias de todos los servicios, independientemente que sean en propiedad o en “renta”.De los más de 1.800 vehículos de la ciudad que actualmente emplean combustibles alternativos, 1.266 son autobuses -el 62% de su flota- y 589 pertenecen al Área de Medio Ambiente, aunque ya hay servicios, como el de Limpieza Urgente (SELUR), en el que el 100% de su flota es ecológi- ca, o el de recogida de residuos, que está en el 97%.Ruiz-Gallardón y Botella, son los primeros funcionarios del Ayuntamiento de Madrid que tiene un “coche oficial ecológico”, han expresado su deseo, que el "ejemplo" que da la administración municipal madrileña con esta medida sea secundada también por el sector privado y por los ciudadanos.
2) La Ciudad de Rosario en Argentina, desde el 2007 dispuso que todos los nuevos transportes de pasajeros sean Ecológicos, con motores híbridos a biodiésel de agua (80 % + 20%) con un ahorro del 20% en combustible y en la contaminación ambiental, baterías blindadas no contaminantes, y un sistema de “spray con ozono” en las cabinas de pasajeros. Con fecha final de recambio al sistema ecológico y menos contaminante, por todos los Transportes públicos de pasajeros.
3) La Ciudad de Buenos Aires. El Biodiesel de agua, que investigaron y desarrollaron a pulmón los Hnos SOLMI de San Pedro, llegó al Gobierno de la Ciudad y ganó el premio a la Innovación Tecnológica (2007). En una primera etapa, el Gobierno de la Ciudad utilizará el biodiésel de agua para alimentar los tanques de los camiones de basura. Si funciona, podrá extenderse a todos los vehículos de la administración y, por qué no después, al parque automotor.
4) Desarrollo de Pilas de hidrógeno: (de 1,5 Watts – 10 voltios y 50 voltios).

El Ejército Argentino, con la empresa estatal de energía Enarsa y Aeropuertos Argentina 2000 firmaron en el 2005, un convenio para desarrollar y comercializar pilas alimentadas a hidrógeno para generar electricidad.

El proyecto, una iniciativa del Ejército Argentino, que se quedará con la propiedad intelectual del desarrollo, contará con la asistencia técnica de la Universidad de La Plata y demandará una inver sión de US$280.000 que serán aportados por Aeropuertos Argentina 2000.
El ministro Julio de Vido, explicó en rueda de prensa que el dispositivo a desarrollar será "compacto, de hasta 50 voltios, con la idea de que desde la actividad privada se puedan comercializar pilas menores a 10 voltios".
Una vez obtenido el prototipo, Enarsa, la empresa de energía controlada por el Estado argentino, podrá fabricar y comercializar la pila, que se alimenta con hidrógeno.
El Ejército Argentino ya ha desarrollado una pila de combustión de hidrógeno con una capacidad de generación de 1,5 Watts, que puede ser utilizada en pequeños artefactos.
Las Pilas que se alimentan con hidrógeno serán puestas a la venta en forma particular y libre para el uso de la sociedad argentina. En sus necesidades industriales, comerciales y privadas.

Conclusiones Finales:

Es evidente que todos los Gobiernos Municipales, Provinciales y Nacional. Deben tomar medidas YA, sobre este problema que se viene.
Deben desalentar el uso de los combustibles fósiles (hidrocarburos) que están en un lento camino de extinción, y como consecuencia directa, tenemos el aumento de los costos de los mismos.
En el corto plazo (de 2 a 5 años) se debe favorecer y alentar las “energías alternativas de la transición”, (motores híbridos, motores eléctricos con energía almacenada, los combustibles biológicos de la Transición con los mismos motores actuales, pero utilizando biocombustibles (95%+ 5%) y/o con el “biodiesel de agua” (80%+20%), con ahorro del 20% de combustible.

Esta una respuesta para dos de los problemas: disminuir el efecto invernadero por el recalentamiento de la corteza terrestre y la Contaminación Ambiental, y atender la escasez de hidrocarburantes, en vías de agotamiento.

Acordar con fabricantes e importadores la producción y venta de líneas de vehículos con motores de muy bajo consumo (de 3 lts para cada 100 km) y buen rendimiento, autos ecológicos para la transición.

En los grandes centros urbanos se debe apoyar el uso de la bicicleta para las cortas distancias, facilitando sus recorridos (organizar bicisendas) y de depósitos para guarda y alquiler, en centros de distribución y trasbordo de pasajeros.


Jakeline Luisi

Periodista – Investigadora Histórica – Presidente del "Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas", de la Provincia de Buenos Aires, con sede en Avellaneda. Secretaria de la "Comisión de Homenaje Permanente al General Lucio Norberto Mansilla". Integrante Representante de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación ante la Comisión creada por el Ministerio de Defensa para el Proyecto de Reconstrucción de Vuelta de Obligado, resolución 1436 del año 2002. Investigadora en Medio Ambiente. Investigadora en Medio Ambiente. Directora de Medio Ambiente y Ecología de la O.N.G "Defensa de los Derechos de la Comunidad”, de la Pcia de Bs. As.





26 de julio de 2008

ECONOMIA LIBERAL Y CATOLICISMO

Nos llega a nuestra casilla de mensajes este trabajo francamente esclarecedor, sin firma alguna, pero que dada la explicación simple y clara que tiene , decidimos publicarlo a pesar de eso, como un valioso elemento para aclarar la mente de muchos católicos deslumbrados por las luminarias yanquis, el capitalismo liberal y sus supuestos y extraordinarios "logros".

No pocos economistas, empresarios, banqueros e incluso sacerdotes, llenan las páginas de prestigiosas publicaciones católicas con alegatos a favor del capitalismo liberal, que estiman ser un régimen económico acorde con los postulados esenciales de la Doctrina Social de la Iglesia. Aunque no todos coinciden en todo, he aquí algunos de los presupuestos y de los argumentos que tales pensadores esgrimen a favor de su tesis católico-liberal:

- Los católico-liberales suelen definir el capitalismo compatible con el cristianismo como un sistema que defiende la propiedad privada de los medios de producción, la libre iniciativa individual y el libre mercado.

- Consideran que este modelo es el que responde al modelo actual de capitalismo predominante en gran parte del planeta, y que está muy alejado del llamado capitalismo manchesteriano o capitalismo salvaje de aquellos lejanos tiempos en que los obreros, incluso niños y mujeres vivían hacinados en las fábricas, trabajando largas horas en condiciones pésimas. Según muchos de ellos, pues, hoy no se dan tales situaciones inhumanas.

- Por otro lado, y no obstante la crítica a ciertos excesos del capitalismo decimonónico, suelen creer los católico-liberales que, en comparación con el estado en que vivían las gentes antes de la aparición del capitalismo, el sistema capitalista supuso una mejora para los trabajadores con respecto al orden social preexistente.

- Algunos sostiene que, de los distintos tipos de liberalismo, sólo el liberalismo filosófico -aquel que proclamarla autonomía de la libertad frente a la verdad objetiva- sería el condenado por la Iglesia desde Pío IX en el Syllabus hasta la Octogésima Adveniens de Pablo VI; mientras que el liberalismo político de Locke, y el liberalismo económico de Adam Smith no estarían incluidos en la condena eclesial.
- Los católico-liberales no parecen tomar en serio la posibilidad de una alternativa real entre el capitalismo y el socialismo. Para ellos todo lo que no sea capitalismo no puede ser otra cosa que socialismo, en mayor o menor medida, desde el llamado Estado del Bienestar hasta los Estados colectivistas marxistas. - La principal diferencia entre los socialismos y el capitalismo, consiste, para ellos, en que aquéllos, mediante el intervencionismo del Estado, ahoga la libertad de iniciativa individual, desincentivando a los productores, que aplican la ley del mínimo esfuerzo, con lo cual no se genera riqueza; mientras que el capitalismo estimula la inversión, la producción y la creación de riqueza de manera libre y espontánea

- Tratan de demostrar, basándose sobre todo en la Encíclica Centessimus Annus de Juan Pablo II, que la Iglesia es partidaria de la economía capitalista. Para ello aducen parte de unas frases -sacadas de contexto- de la mencionada Encíclica, en las que el Papa parece justificar cierto capitalismo, si por tal se entiende un modelo económico que defienda la propiedad dentro de un contexto de libertad encuadrada dentro de un orden, modelo que, según los liberal-católicos, coincide con el que ellos defienden.

- Los liberal-católicos aseguran que el capitalismo es consecuente los principios fundamentales de la Doctrina Social: el principio de que la propiedad privada es un derecho natural del hombre; el principio de la hipoteca social o función social de toda propiedad; y el principio de subsidiariedad. · En cuanto al derecho a la propiedad, sostienen que la Iglesia la defiende como un derecho natural. Ciertamente reconocen que la Iglesia nunca lo ha considerado como un derecho absoluto, sino que sobre la propiedad grava una hipoteca social, es decir, que debe cumplir una función social para estar totalmente legitimada. Ahora bien, según ellos, la propiedad capitalista cumple este requisito, pues consideran que no hay mayor beneficio social que el de la creación de empleo y la generación de riqueza, características -para los católicos-liberales- del sistema capitalista. · En cuanto al principio de subsidiariedad, también estiman que el capitalismo es congruente con él, pues desde su punto de vista, tal principio consistiría en que el Estado debe abstenerse de intervenir en la economía cuando la iniciativa privada funcione eficazmente, y limitarse tan sólo a crear un marco jurídico adecuado para que el mercado y la libre empresa funcionen, supliendo a la iniciativa privada únicamente en los casos en los que ésta no quiera o pueda meterse.

- Los católico-liberales no ven ninguna relación entre la actual crisis de valores y el liberalismo económico. Piensan que no existe una vinculación directa entre la génesis y desarrollo del capitalismo y el nacimiento y difusión del protestantismo. Y no creen que tengan por que ir unidos al liberalismo filosófico, el liberalismo político y el liberalismo económico.

- Por último, los católico-liberales admiten que el sistema capitalista liberal puede tener fallos y dar lugar a abusos, pero no por un defecto intrínseco del sistema sino por falta de educación y de asimilación de principios morales en los individuos. La solución está, para ellos, en inculcar a todos, empezando por empresarios y financieros, las virtudes humanas y cristianas. Vistos los razonamientos de los católico-liberales a favor de la conciliación entre capitalismo y cristianismo, cabe hacer las siguientes objeciones y puntualizaciones:

- Es cierto que la Iglesia propugna la propiedad privada, incluso de los medios de producción, como un derecho natural de todos los hombres. Pero que la Iglesia ha enseñado en distintas ocasiones que la propiedad tiene su origen en el trabajo humano, pues como el trabajo, la propiedad es un atributo humano. Los católico-liberales, por el contrario, dan por supuesto que sólo el capital da derecho a la propiedad de los medios de producción. Es verdad también que la Iglesia reconoce al capitalista ese derecho a la propiedad, en tanto en cuanto considera al capital como acumulación de trabajo (concepto, por cierto, difícilmente explicable en el caso del capital no proveniente directamente el esfuerzo de su poseedor sino de la especulación). Pero en todo caso, este reconocimiento no excluye el derecho de los que sólo aportan su labor, sea física o intelectual, a la propiedad del fruto de su trabajo. Este derecho, por cierto, viene recogido en la primera Encíclica social, la Rerum Novarum de León XIII.

- Por otro lado, la Iglesia recomienda encarecidamente e insistentemente que la propiedad se difunda entre el mayor número de personas. Pío XI enseñaba en la Quadragessimo Anno , que era muy bueno sustituir el contrato de trabajo propio del régimen de salariado por el contrato de sociedad. Juan Pablo II, en la Laborem Exercens propone introducir en las empresas fórmulas de participación de beneficios y de cogestión. - Es paradójico que los partidarios del capitalismo insistan en defender el derecho de los propietarios a conservar su propiedad privada y no hablen del derecho de los desposeídos a participar en alguna forma de propiedad si lo desean, incluyendo la de los medios de producción.

- Los católico-liberales olvidan decir que, históricamente, y hasta hoy mismo, el sistema capitalista ha dado lugar a la concentración de la propiedad o el dominio del dinero en manos de cada vez menos personas, a costa de proletarizar a una enorme cantidad de pequeños artesanos, labriegos y comerciantes, que no pudieron competir con el poderío económico de los grandes capitalistas. Y en este sentido, el capitalismo no sólo no ha sido proclive a la propiedad privada, sino que, por el contrario, ha sido uno de sus mayores enemigos.

- La propiedad privada, incluso la de los medios de producción, se hallaba más extendida entre la sociedad antes de la aparición en escena del liberalismo económico. Dos de los objetivos más codiciados por los liberales de los siglos XVIII y XIX fueron la desarticulación del sistema gremial en las ciudades, y la desamortización de los bienes de la Iglesia y de las tierras municipales comunales. El sistema gremial, aunque susceptible de perfeccionamiento, posibilitaba el acceso a la propiedad y a los beneficios generados en los talleres a todos los que intervenían en la producción, incluyendo al aprendiz, sin necesidad de tener que disponer de una gran cantidad de capital. Las tierras comunales, podían ser utilizadas como pastos o campos de cultivo por aquellos campesinos que no eran poseedores de su propia tierra. La expansión del capitalismo acabó con todo ello y fue dejando a su paso masas sumidas en la pobreza y la miseria. No es cierto, pues, que la situación económica y social que precedió al capitalismo liberal fuera peor que la de tiempos posteriores. Evidentemente el desarrollo técnico no había llegado a lograr los avances que conocemos hoy día. No existían los coches, los frigoríficos, las lavadoras, las televisiones y tantos otros inventos que hoy hacen más cómoda y confortable nuestras vidas. Pero todo esto es previsible que hubiéramos llegado a crearlo igualmente con el tiempo, sin necesidad de implantar un orden económico como el capitalista.

- Cuando los católico-liberales afirman que el capitalismo ha creado riqueza como nunca se había creado, se están refiriendo a la situación de unas cuantas personas en unos determinados países. Pueblos enteros viven en África y en Asia, después de haber padecido en sus suelos la implantación del capitalismo, en la más absoluta indigencia, pasando hambre como no la habían pasado antes de la llegada del imperialismo económico capitalista.

- No es razonable que los empresarios capitalistas puedan justificar la función social de sus propiedades por el solo hecho de crear puestos de trabajo. No lo es, primero, porque quien tiene que estimar si la propiedad cumple o no la función social, no son los propietarios, sino la sociedad misma. De lo contrario sería como si un presunto delincuente tuviera que juzgar por sí mismo si es culpable o no. Segundo, porque no basta con dar trabajo. Hay que tener en cuenta qué tipo de trabajo y en qué condiciones se crea. Si el sólo hecho de crear empleo fuera motivo suficiente para cumplir con la sociedad, los antiguos propietarios de esclavos serían unos señores muy benéficos, y la esclavitud, probablemente, la manera más eficaz de hacer justicia social y acabar con el paro.

- Además ha de tenerse en cuenta que es doctrina pontificia que para que un salario sea justo, no basta con que éste sea libremente pactado entre el trabajador y el capitalista, ya que muchas veces el trabajador acepta las condiciones que le impone el capitalista por temor a un mal mayor. La libre contratación no es suficiente para que la retribución sea justa.

- Hay una idea reiteradamente expuesta en la Doctrina social de la Iglesia que curiosamente los liberal-católicos no mencionan, y en la cual se encuentra la clave de la ilicitud moral y la injusticia del capitalismo. Es la idea de la primacía del trabajo sobre el capital. El trabajo, dice la Iglesia, no puede ser comprado como una vulgar mercancía. El capital, que es un factor necesario para el proceso productivo, no puede sin embargo erigirse hegemónicamente en único protagonista del mismo, ni disponer arbitrariamente el fruto del trabajo. El trabajo es un atributo humano, y por ello más merecedor de respeto que el capital. Siendo esto así cabe preguntarse: si el beneficio obtenido por una empresa, que es la conjunción del trabajo y del capital que cooperan en el logro de un objetivo lucrativo común, es el fruto de la concurrencia de ambos factores, ya que el uno y el otro se necesitan mutuamente, ¿por qué la parte del beneficio que corresponde a la aplicación del trabajo queda íntegramente en propiedad del capitalista, que dispone de ella a su antojo? ¿Por qué a los trabajadores no se les permite intervenir en la gestión de esa parte del beneficio que ellos mismos han generado? Esto no quiere decir que no se tenga en cuenta el riesgo que asume el empresario cuando invierte su dinero en la empresa. Se ha de tener en cuenta, y se le debe retribuir un interés en función de ese riesgo. Tampoco quiere decir que no se tenga en cuenta que los trabajadores no podrían acaso dar fruto si no fuera porque están disponiendo de unas instalaciones, una maquinaria y unos medios materiales que el empresario ha puesto a su disposición. Por eso también habría que remunerar al empresario una cantidad por ese concepto. Lo mismo que si un señor quiere abrir una tienda, y no dispone en principio de dinero y de un local, acude primero al Banco, el Banco le concede un crédito, arriesgando un dinero. Luego, con ese dinero alquila un bajo, monta el negocio, se pone a trabajar, obtiene unos beneficios, y con esos beneficios va pagando el crédito, y va pagando el alquiler. Lo que no parece justo y razonable es que el Banco o el propietario del bajo, además de cobrar el uno su interés, y el otro su mensualidad, quieran disponer también del beneficio de la actividad laboral de su cliente y arrendatario. En todo caso, parece lógico que no se puede obligar por fuerza al trabajador a tomar parte, para bien o para mal, en los beneficios o en las pérdidas de su empresa, y en la gestión de los mismos. Posiblemente haya muchos trabajadores que prefieran seguir siendo asalariados, por comodidad o por lo que sea. Pero lo que sí sería conveniente es que a todo trabajador se le diera la opción de poder escoger entre uno u otro modelo de contrato. Actualmente no existe esa posibilidad, con lo cual no hay tampoco verdadera libertad en ese sentido.

- Con respecto a la misión del Estado en lo concerniente a la economía, los católico-liberales propugnan que el Estado no intervenga en el mercado, que respete el principio de subsidiariedad, y que establezca un marco jurídico adecuado para que el sistema funcione. Todo eso son generalidades, que así, sin más explicaciones, podrían ser perfectamente aceptadas desde una interpretación católica de la vida. Pero, en la práctica, el inmenso poder económico acumulado por los grandes capitalistas ha logrado imponer tal presión sobre los gobiernos que las legislaciones se han hecho y se hacen a favor de sus intereses y no del bien común, y en contra de los cuerpos intermedios; con lo cual, de hecho, consiguen que los Estados no se abstengan, sino que intervengan en la economía, pero a su favor, impiden la creación de marco jurídicos adecuados, y se cargan la subsidiariedad.

- Los católico-liberales ocultan que tanto Juan Pablo II como sus predecesores han condenado explícitamente el capitalismo moderno y contemporáneo, así como el liberalismo económico y político (no sólo el filosófico), y advertido que la injusticia y el fracaso del socialismo no hace del capitalismo una alternativa válida para la construcción de un orden social cristiano