1 de febrero de 2009

SOBRE DAVOS Y LA CRISIS MUNDIAL

El Foro Social Mundial (DAVOS), centro de comunicación al servicio de los intereses del Capitalismo, dirigido desde los organos de la Masonería Operativa, ya nos preparon en el 2001 la crisis que harían estallar en los países occidentales ( Cuyos gobiernos partitocráticos son siervos obedientes de sus intereses) con la intención de causar un cisma, la llave para el perfecto control social. Esa llave, "la clave", estaba basada en la causa deseada y el control de sus efectos. En un país cuyo control económico y monetario está bajo "la decisión de otros", donde se ha fomentado el crédito facil y la capacidad de desplazar dinero e inversiones a otros países (Deslocalizaciones), tarde o temprano recibe la bofetada del aumento del paro.
A más paro, más gente dispuesta a trabajar a cualquier precio, a aceptar cualquier condición laboral para salir del hambre y la deuda.
Con total desvergüenza han concluido sus debates formulando una respuesta unitaria a la amenaza de la recesión global: No tenemos la solución a los problemas de la crisis mundial.
¡Evidente! Ellos la pusieron en marcha con antelación, la llamaron "Operación Iluminación Piramidal".
¿En qué se diferencian las prácticas de la que se considera como inventora de la "estafa piramidal", Baldomera Larra (la hija del escritor español Mariano José de Larra), o del financierno estadounidense Bernard L. Madoff, de las de banqueros tan "respetables" como Emilio Botín o, incluso, de las políticas monetarias capitalistas de los estados de la mayor parte de los países? Puede parecer exagerado decir que "sustancialmente, más bien en poco", pero lo cierto es que es así...
La economía capitalista necesita un crecimiento económico y monetario de tipo exponencial para poder mantener el pago de los intereses del capital, y claro, con eso sucede como con la estafa piramidal, que es imposible sostenerlo a largo plazo...
El estafador piramidal necesita seguir recaudando dinero a toda costa, para lo cual tiene que encontrar cada vez más ilusos que aporten liquidez. Exactamente igual hace la economía capitalista, sólo que la liquidez la obtiene inflando la masa monetaria a base de deuda, generando más y más consumismo, aumentando a toda costa la productividad (normalmente a costa del trabajador), exprimiendo los recursos del planeta como si éste fuera un limón... Claro, cuando se llega a ciertos límites se recurre a las guerras, a los "enfriamientos" económicos, al hambre de millones de seres humanos, etc. para "replantear las cosas", pero a largo plazo el sistema actual sigue siendo completamente insostenible.
La crisis actual pasará, pero en realidad refleja una crisis del sistema económico capitalista que, pase por mejores o peores épocas, tarde o temprano estallará con una furia imposible de parar.
Entonces comenzará una nueva época para toda la humanidad.
¿Seremos capaces de que la única alternativa posible al sistema capitalista, el Nacionalsindicalismo, sea una realidad antes de que llegue el desastre?
Entre Baldomera Larra, Bernard L. Madoff, Emilio Botín o el Banco Central Europeo, la única diferencia real es que los dos últimos pueden hacer lo mismo que los dos primeros... legalmente. Y claro, legalmente se puede robar, estafar y hasta matar.
ENVIO: www.patriasindicalista.es

30 de enero de 2009

SOBRE LA TIRANIA CUBANA

Revolución cubana, zapatazos y abrazos

No se entienden los esfuerzos de líderes iberoamericanos tenidos como "moderados", como el presidente Lula, de Brasil y "centristas", como el presidente Calderón, de México, para dar a Cuba comunista una salida que constituiría una amnistía política y publicitaria a un régimen nefasto


1. Por ocasión del 50o. aniversario de la revolución cubana, los comentarios de los especialistas, aún de los más simpáticos al régimen comunista, fueron de melancólica constatación del fracaso en la implantación de un "hombre nuevo" socialista y de un "modelo" colectivista.

2. Si la meta de la revolución cubana era la de construir esa nueva sociedad, el fracaso económico, político y social no podía ser más evidente: el régimen comunista arrasó la otrora Perla de las Antillas con más profundidad que el mayor de los huracanes caribeños.

No obstante, si la meta de esa revolución era la destrucción humana, psicológica y social de un pueblo, ese objetivo fue alcanzado con creces en Cuba. También, la exportación de la revolución cubana a América Latina, África y Asia trajo sangre y lágrimas para numerosos países de esos continentes, con la expansión de las guerrillas y de la lucha armada. Más aún A la muerte física debe sumársele la muerte espiritual de numerosos jóvenes de esos países que en universidades, colegios y escuelas vieron sus conciencias envenenadas.

Mucho se ha alegado, como un intento de justificación del régimen, los supuestos "logros" en materia de salud y educación. Pero voces autorizadas han demostrado que la salud y la educación no han pasado en Cuba de instrumentos de control psicológico, mental y espiritual de la población, en especial, de los jóvenes cubanos. El nivel técnico y educacional es por lo menos discutible. Por ejemplo, en materia de salud y de médicos formados en Cuba, el gobierno Lula intenta desde hace años encontrar una fórmula para revalidar la carrera de muchos jóvenes brasileños que se graduaron en la isla-cárcel. Pero el Consejo Federal de Medicina del Brasil ha recordado varias veces al gobierno que el nivel de esos médicos es bajísimo, y que prácticamente ninguno de ellos ha conseguido en Brasil pasar las pruebas mínimas de suficiencia.

3. Por esos motivos, y por tantos otros que podrían ser recordados, no se entienden los esfuerzos de líderes iberoamericanos tenidos como "moderados", como el presidente Lula, de Brasil y "centristas", como el presidente Calderón, de México, para dar a Cuba comunista una salida que no solamente no sea humillante sino que sea inclusive prestigiosa, lo cual podría constituir una especie de amnistía política y publicitaria a un régimen nefasto.

4. Un ejemplo de lo anterior fue el primer viaje internacional del nuevo dictador cubano, Raúl Castro, corresponsable directo por todos los crímenes cometidos por Fidel Castro. Después de una escala en Venezuela, Raúl Castro se dirigió al estado de Bahia, en Brasil, para participar en las reuniones del Grupo de Rio, donde el régimen fue admitido como "miembro pleno". "Para mí es un privilegio dar la bienvenida a Cuba", dijo el centrista presidente de México, Felipe Calderón. Por su parte, el presidente Lula, dejando de lado por unos instantes su libreto "moderado" se deshizo en elogios al régimen cubano, diciendo que el ingreso de Cuba comunista "demoró demasiado tiempo" y que el hecho forma parte de un "cambio extraordinario" del "perfil político e ideológico" del continente, que se está verificando desde hace ocho años.

Posteriormente, Castro fue recibido por Lula con honras especiales en Brasilia, donde también recibió un cálido tratamiento por parte del Nuncio Apostólico monseñor Lorenzo Baldisseri, quien "salió del brazo" del dictador de un almuerzo en la cancillería brasileña y lo llevó a la Catedral de Brasilia para mostrársela personalmente, según constató con sorpresa el periodista Ancelmo Goes, del diario "O Globo".

5. Pareció reproducirse, en ese contexto de la realidad brasileña, la historia de Caperucita Roja, en la cual el lobo rojo cubano, tomando aires de abuelito simpático y chistoso, consiguió obtener la simpatía de los dirigentes con los cuales tomó contacto.

Ese ambiente de benevolencia y hasta de complacencia durante el viaje del dictador al Brasil fue roto solamente por un joven periodista, el único que osó preguntar a Raúl Castro sobre los presos políticos y sobre los fusilados, durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente Lula. El joven periodista se vio cercado inmediatamente por un clima de hostilidad de parte de sus propios colegas. Castro, aprovechando ese clima y abandonando por unos instantes su guión de abuelito simpático, increpó al periodista por estar haciendo una "pregunta vendida al imperialismo".

6. En los numerosos reportajes sobre la revolución cubana, a los cuales hicimos referencia al comienzo de este editorial, hubo una omisión casi unánime, y ésta se refiere a la colaboración eclesiástica, que se ha producido durante décadas, con el régimen cubano. El ex preso político cubano Armando Valladares ha abordado este delicado tema en decenas de documentados artículos, y a ellos remitimos al lector. Esa colaboración y acercamiento se ha producido no solamente por parte de eclesiásticos cercanos a la "teología de la liberación", sino también de altas figuras vaticanas como el actual secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarcisio Bertone, quien en 2008 visitó Cuba durante seis días, un viaje que también fue comentado, en tono respetuoso pero firme, por Armando Valladares.

7. En una nueva etapa de esa política de acercamiento hacia Cuba, el reciente ablandamiento de sanciones de la Unión Europea a Cuba fue, según reconoció el canciller Moratinos, un paso dado con el estímulo de la secretaría de Estado de la Santa Sede. En efecto, de acuerdo con informaciones del periodista Luis Ayllon, del diario español ABC, el viaje del cardenal Bertone a Cuba se hizo con el "asesoramiento" del gobierno socialista español. Posteriormente, cuando se produjo el levantamiento de las sanciones económicas a Cuba por parte de la UE, el canciller Moratinos fue llamado a la comisión de Asuntos Exteriores del Senado para dar explicaciones, y éste trató de disculparse diciendo que representantes diplomáticos de la Santa Sede "han intervenido para que otros países europeos nos apoyasen en el levantamiento de las sanciones".

8. El pueblo cubano viene padeciendo, durante largo medio siglo, el más doloroso "via crucis" político, económico, social y religioso de la historia del continente. No se puede acompañar ese "via crucis" con una mirada impasible y con una conciencia tranquila. Llama la atención que para las celebraciones del trágico 50o aniversario de la revolución comunista de Cuba no hubo zapatazos, pero no faltaron complacencias, simpatías y hasta abrazos. El pueblo cubano espera de sus hermanos iberoamericanos una palabra de solidaridad real y efectiva para con ellos, y de repudio al régimen cubano.

NOTA: Clikear en la foto para leer texto

28 de enero de 2009

DERECHOS HUMANOS Vs DERECHOS CIUDADANOS


Alberto Buela (*)

Hace ya muchos años el pensador croata Tomilslav Sunic realizaba la distinción entre derechos humanos y derechos de los pueblos tomando partido por estos últimos.

No es para menos, los derechos humanos tienen un anclaje filosófico en la ideología de la ilustración de corte político liberal mientras que los derechos de los pueblos fundan su razón de ser en el historicismo romántico de corte popular.

Hoy ya es un lugar común - luego de la afirmación de Proudhon (1809-1965), el padre del anarquismo, “cada vez que escucho humanidad sé que quieren engañar” - cuestionar la incoherencia de la Ilustración en materia política, así como la exaltación de la razón humana como “diosa razón”.

Este pensamiento ilustrado sufre una metamorfosis clara que va desde sus inicios con el laicismo libertario de la Enciclopedia y el racionalismo, pasa por el socialismo democrático y desemboca en nuestros días en el llamado “progresismo” que se expresa en la ideología de la cancelación como bien lo hace notar el muy buen pensador español Javier Esparza: “ que consiste en aquella convicción según la cual la felicidad de las gentes y el progreso de las naciones exige cancelar todos los viejos obstáculos nacidos del orden tradicional” [1]

La gran bandera del pensamiento “progre” es y han sido los derechos humanos donde ya se habla de derechos de segunda y tercera generación. Esta multiplicación de derechos humanos por doquier ha logrado un entramado, una red política e ideológica que va ahogando la capacidad de pensar fuera de su marco de referencia. Así el pensamiento políticamente correcto se referencia necesariamente en los derechos humanos y éstos en aquél cerrando un círculo hermenéutico que forma una ideología incuestionable.

Esta alimentación mutua se da en todas las formulaciones ideológicas que se justifican a sí mismas, como sucedió con la ideología de la tecnología en los años sesenta donde la tecnología apoyada en la ciencia le otorgaba a la ciencia un peso moral que ésta no tenía, hasta que la tecnología llevaba a la práctica o ponía en ejecución los principios especulativos de aquélla.

Se necesita entonces un gran quiebre, una gran eclosión, el surgimiento de una gran contradicción para poder quebrar esta mutua alimentación. Mutatis mutandi, Thomas Khun hablaba de quiebre de los paradigmas, claro que no para hablar de este tema, sino para explicar la estructura de las revoluciones científicas.

Los derechos humanos tal como están planteados hoy por los gobiernos progresistas están mostrando de manera elocuente que comienzan a “hacer agua”, a entrar en contradicciones serias.

En primer lugar estos derechos humanos de segunda o tercera generación han dejado o han perdido su fundamento en la inherencia a la persona humana para ser establecidos por consenso. Consenso de los lobbies o grupos de poder que son los únicos que consensuan, pues los pueblos eligen y se manifiestan por sí o por no. Aut- Aut, Liberación o dependencia, Patria o colonia, etc. Es por eso que hoy se multiplican por cientos: derecho al aborto, al matrimonio gay, a la eutanasia, derecho a la memoria por sobre la historia, a la protección a las jaurías de perros que por los campos matan las ovejas a diestra y siniestra (en la ciudad de La Paz- Bolivia hay 60.000 perros sueltos) [2]. Cientos de derechos que se sumaron a los de primera generación: a la vida, al trabajo, a la libertad de expresión, a la vivienda, al retiro digno, a la niñez inocente y feliz, etc.

Ese amasijo de derechos multiplicados ha hecho que todo el discurso político “progre” sea inagotable. Durante horas pueden hablar Zapatero y cualquiera de su familia de ideas sin entrar en contradicciones manifiestas y, por supuesto, sin dejar de estar ubicado siempre en la vanguardia. La vanguardia es su método.

Pero cuando bajamos a la realidad, a la dura realidad de la vida cotidiana de los ciudadanos de a pié de las grandes ciudades nos encontramos con la primera gran contradicción: Estos derechos humanos, proclamados hasta el hartazgo, no llegan al ciudadano. No los puede disfrutar, no nos puede ejercer.

El ciudadano medio hoy en Buenos Aires no puede viajar en colectivo (bus) porque no tiene monedas, es esclavizado a largas colas para conseguirlas. Es sometido al robo diario y constante. Viaja en trenes desde los suburbios al centro como res, amontonado como bosta de cojudo. Las mujeres son vejadas en su dignidad por el manoseo que reciben. Los pibes de la calle y los peatones sometidos al mal humor de los automovilistas (hay 8000 muertes por año). Llevamos el record de asesinatos, alrededor de 12.000 al año. Los pobres se la rebuscan como gato entre la leña juntando cartón y viviendo en casas ocupadas en donde todo es destrucción. Quebrado el sistema sanitario la automedicación se compra, no ya en las farmacias, sino en los kioscos de cigarrillos. El paco y la droga al orden del día se lleva nuestros mejores hijos, mientras que la educación brilla por su ausencia con la falta de clases (los pibes tienen menos de 150 días al año).

Siguiendo estos pocos ejemplos que pusimos nos preguntamos y preguntamos ¿Dónde están los derechos humanos a la libre circulación, a la seguridad, a la dignidad, a la vida, al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la moralidad pública, a los 180 días de clases que fija la ley?. No están ni realizados ni plasmados y no tienen ninguna funcionalidad político social como deberían tener. Así los derechos humanos en los gobiernos progresistas son derechos “declamados” no realizados. Es que este tipo de gobiernos no gobiernan sino que simplemente administran los conflictos, no los resuelven.

En este caso específico que tratamos aquí los derechos ciudadanos mínimos han sido lisa y llanamente conculcados. La dura realidad de la vida así nos lo muestra, y el que no lo quiera ver es porque simplemente mira pero no ve.

La gran contradicción de lo políticamente correcto en su anclaje con los derechos humanos en su versión ideológica es que estos por su imposibilidad de aplicación han quedado reducidos a nivel de simulacro. Hoy gobernar es simular.

Y acá surge la paradoja que en nombre de una multiplicidad infinita de derechos humanos, estos mismos derechos de segunda o tercera generación han tornado irrealizables los sanos y loables derechos humanos del 48 que tenían su fundamento en las necesidades prioritarias de la naturaleza humana. Han venido a ser como el perro del hortelano que no come ni deja comer. Todo esto tiene solo una víctima, los pueblos, las masas populares que padecen el ideologísmo de los ilustrados “progres” que los gobiernan.

Un ejemplo final lo dice todo: año1826, primer presidente argentino González Rivadavia, un afrancesado en todo menos en la jeta de mulato resentido, alumbró 14 cuadras de la aldea que era Buenos Aires, en la cuadra 15 los perros cimarrones se comían a los viandantes. Siempre el carro delante del caballo.


[1] Esparza, Javier: “Para entender al zapaterismo: entre el mesianismo y la ideología de la cancelación”, Razón Española Nº 153, Madrid, enero-febrero 2009, p.10

[2] Hay quienes hablan hoy de “derechos humanos de los animales” un verdadero hierro de madera.