21 de diciembre de 2008

INDIGENISMO

Dado que la izquierda se encuentra empeñada en la moda intelectual del indigenismo, con la sola finalidad de lograr nuevas divisiones en el seno de nuestra Patria subimos a la pagina esta nota que ya fuera en su momento publicada en el periódico El Objetivo, cuyo autor es Ernesto Damian Sanchez Ance Director del Centro de Difusión Nacionalista Ayohuma, de San Miguel de Tucuman

NO SON INDIOS… SON MESTIZOS ACRIOLLADOS

por Ernesto Damián Sánchez Ance

Con esto de la reforma constitucional, que como primer objetivo tiene eternizar en el Poder a Alperovich y a su familia, la población de Tucumán se está enterando de que en el territorio de la Provincia existen comunidades denominadas indígenas. Se habla de las comunidades indígenas de Amaicha, del Nogalito, de Tafí del Valle, de El Mollar, etc.

Todo esto no es mas que una farsa, ya que si bien estos vivos están reconocidos legalmente como comunidades indígenas, ni desde lo étnico ni desde lo cultural pueden ser llamados indios, indígenas, ni originarios. Por el contrario… tratase de mestizos acriollados, ya que en Tucumán no hay descendientes puros de indígenas, como sí los hay en Bolivia y Perú, países en los que conservan vigencia su estructura socioeconómica, sus idiomas, sus mas diversas manifestaciones culturales y su espiritualidad.
En nuestra provincia nada de eso existe, ya que ninguna persona nacida y criada en los límites de Tucumán habla el Quechua (mucho menos el Kakan, el Lule ni el Tonocoté) como idioma nativo, ningún tucumano conserva la espiritualidad prehispánica sino a través del Sincretismo religioso (los que se llenan la boca hablando de espiritualidad indígena conocen sobre el tema solamente desde su interés intelectual y no por genuina herencia cultural), nadie en nuestra provincia (ni siquiera los líderes de las pretendidas comunidades indígenas) tiene claros conocimientos de lo que es un ayllu. No solo eso, sino que muchos de quienes ahora se hacen llamar indígenas, originarios, o indios, hasta hace 10 ó 15 años nada querían saber con que así los calificaran, y no tenían idea de lo que era una bandera a cuadros de siete colores (me pregunto si sabrán lo que es en realidad la Wiphala).

Pretenden hacer creer a la población mas desinformada que por el solo hecho de ser morochos son indios. Eso es tan ridículo como que los tucumanos que tenemos apellidos españoles y descendemos de inmigrantes llegados de la península Ibérica digamos que somos españoles. Trátase de un pueril infundio, ya que si bien por cuestiones legales podemos llegar algún día a obtener la Nacionalidad Española y a viajar por el mundo con pasaporte español, somos poseedores de elementos culturales (y en muchos casos étnicos) que ningún individuo nacido y criado en ese país posee, lo que nos lleva a ser argentinos e hispanoamericanos, pero no españoles. De igual modo, los pretendidos indios de Tucumán, tierra colonizada por los españoles, tienen tanta influencia española en lo cultural, en lo espiritual y en lo étnico que bajo ninguna circunstancia se los puede considerar “indios”, sino mestizos acriollados, lo que se refleja en sus líderes cuando hablan por radio o TV, donde uno que alguna idea tiene de cultura regional, se da cuenta que le están queriendo “vender un buzón”.
No tienen idea de lo que es la auténtica cultura andina, y solo se evidencia en ellos el interés por obtener réditos que van desde subsidios de miles de Pesos a la obtención de tierras que habitaron sus supuestos antepasados y que algún día venderán, ya que son occidentales (mas allá de su piel oscura) que difícilmente manejen el principio filosófico de que “el hombre pertenece a la tierra” y que “la tierra no es propiedad de quien la haya comprado”.

Algunos de sus líderes se jactan de “logros” que ningún indigenista medianamente serio puede aceptar. Así, en La Gaceta del 5 de Septiembre de 2005, en su página 12, el ¿cacique? (1) Santos Pastrana, quien aparece posando en la foto que ilustra la nota como si fuera un actor de cine, en una pose netamente marketinera, nos miente dándonos a entender que en Tucumán hay mas de 45.000 descendientes de diaguitas. No sé a que le llamará este supuesto cacique que nada tiene que ver con Juan Calchaquí, ni con Chelemín ni con Viltipoco, “descender de diaguitas”, porque en realidad en nuestra provincia a los descendientes de indígenas (la mayoría de la población) sería harto complicado encontrarle su auténtico origen por la alta mezcla racial experimentada a través de los siglos (2).

Pastrana, que se asemeja mas a Pedro Bohórquez que a Tupaq Amaru, dice que sus “logros” consistieron en obtener 30 becas para EGB 3 para luego prolongarla a la universidad. Para cualquier indigenista consciente de la delicada situación de la cultura originaria, esto es un grave error, ya que para ellos la escuela y la universidad son formadoras de personas competitivas e individualistas, totalmente alejadas de los conceptos de hermandad y reciprocidad que rigen la convivencia de los pueblos originarios que de por sí están organizados de forma comunitaria. Paradójicamente, entre los pueblos prehispánicos solo tenían acceso a la educación los niños de la nobleza. Esto está muy mal visto en la cultura occidental, pero a diferencia de lo que sucede en la Argentina republicana, democrática, europeizada, y aún hoy con altísimos índices de alfabetización, todos los miembros de los ayllus originarios tenían sus necesidades básicas ampliamente satisfechas, a pesar de no haber sido educados en ninguna escuela.

Las supuestas comunidades indígenas legitiman su existencia en ciertos puntos de la Constitución que los reconoce como comunidades originarias con ciertos derechos. Se trata de una grave contradicción, ya que ellos sostienen que el Estado Argentino procuró exterminar a los mapuches y otros pueblos originarios de la Patagonia.
También, le echan la culpa a España de todos los males de nuestra tierra, cuando mas allá de las malas políticas que pudo haber implementado la Corona en América, hay que decir que a nuestro país no lo esquilmaron los españoles, sino los gobiernos liberales (ya de facto, ya constitucionales).
Tienen un discurso totalmente tendencioso desde lo histórico… dicen que a los aztecas y a los inkas los “derrocaron” los españoles, cuando en realidad no fueron estos los ejecutores de la caída de ambos imperios sino los tlaxaltecas en México y los Wankas en el Perú, que se aliaron con los españoles con la falsa expectativa de liberarse del yugo imperial de aztecas e inkas. Los españoles fueron los autores, si se me permite el término, “intelectuales”, de estos dos hechos históricos, pero los ejecutores fueron los pueblos indígenas que eran oprimidos por los emperadores de Tenochtitlan y Cusco.
Pretenden hacer creer que en América no hubieron guerras, ni pueblos fuertes que oprimieran a los mas débiles. Esto es un error; basta con leer al Inka Garcilaso de la Vega y a Felipe Waman Puma de Ayala para entender que en el antiguo Perú sí hubo esclavitud y sí existieron reinos que dominaban a pueblos vecinos, pero ambos autores son tachados por los indigenistas como que tenían algún interés “ajeno” al rigor histórico para afirmar esto.

Simpatizan con los autores que pretenden hacer creer que, previo a la llegada de los españoles, América era el paraíso terrenal, y descalifican a aquellos que objetivamente intentan detallar la realidad política de nuestro continente previo a la llegada de Cortés a Mexico y de Pizarro a Perú, llegando a negar algunos indigenistas que haya habido una batalla entre Waskar y Atawallpa, ambos hijos de Wayna Qhapaq que se enfrentaron por el dominio del Imperio Inkayko.
Pretenden dejar entre los occidentales (obviamente para estar en sintonía con sus amigos progresistas) la idea de que Aztecas e Inkas fueron reinos ejemplares que solo conquistaban (principalmente por la vía diplomática) para difundir sus adelantos culturales entre los pueblos vecinos. Esto es menospreciar a estos dos grandes reinos, toda vez que la aspiración de cualquier pueblo antiguo (América no es la excepción por mas que ellos lo nieguen) era la de convertirse en un imperio. El pensamiento de muchos de estos indigenistas es tan occidental como el de los militantes de organizaciones de Derechos Humanos.
Muchos intelectuales indigenistas niegan, cuando no intentan ocultar, que Tupaq Amaru II, héroe de la historia peruana e hispanoamericana, era un hombre tremendamente adinerado y que profesaba como todo habitante del Perú colonial la Religión Católica, y no admiten que su levantamiento estaba dirigido solamente contra los encomenderos, y no necesariamente contra la Corona. Tampoco aceptan que encontraba gran apoyo y asesoramiento en varios miembros del Clero cusqueño de aquella época, en cierta forma debido a la formación cristiana del gran caudillo. A los indigenistas también les cuesta admitir que ciertos sectores indígenas jugaron un papel determinante para la derrota de José Gabriel Condorcanqui.

Su pretendido revisionismo es tan poco honesto como el enfoque histórico de aquellos que pretenden buscar excusas para justificar a la corona española que se enriquecía con el oro que no les pertenecía y que condenaba al indio a pésimas condiciones de trabajo, o bien que sostienen que la única misión de España en América era la de hacer conocer el Evangelio.
Muchos indigenistas no quisieron reconocer que era una herencia cultural (en mi opinión sana y digna de imitar) de los pueblos andinos ejecutar a los gobernantes deshonestos, cuando el 26 de Abril de 2004 en Ilave (Puno, Perú), el pueblo aymara de esa localidad ajustició de la manera mas implacable al corrupto alcalde Cirilo Robles, costumbre perdida por las políticas de Derechos Humanos que en este caso protegen a los funcionarios corruptos. Dicho sea de paso, la comunidad de Ilave (indígenas con todas las letras, no como los que tenemos en Tucumán) no hizo otra cosa que ajusticiar a un ladrón de guantes blancos. Pregúntome… nosotros los tucumanos y nuestros sacha indígenas, ¿tendríamos ese coraje cívico?. Lo dudo. Es mas… nos hemos acostumbrado a ver caminar por las calles haciendo gala de su impunidad a un buen número de politiqueros que se aprovechan de la falta de actitud y la escasa sed de justicia del “correcto” pueblo tucumano.
Se equivocan también los indigenistas al afirmar que los viriles enfrentamientos rituales de las alturas de Ch’iaraqe (Departamento Cusco) y del “Tinku” de Macha (Potosí), reservados para hombres valientes que no le temen a la muerte o que consideran que la sangre derramada sirve para hacer beber a Pachamama, son resultado de la brutalidad cultural de los españoles.

Creo que nuestros aspirantes a indios tendrían, antes que solicitar subsidios y exigir “devoluciones” de tierras, saber lo que es la cultura nativa, ya que no basta con ser morochos para ser indios.
También está plenamente vigente la idea de algunos pueblos “originarios” de independizarse y romper todo lazo con las repúblicas en cuyos territorios se encuentran asentados.
Estoy totalmente en contra de todo intento de balcanizar nuestro país, pero en caso de otorgárseles a estas minorías su independencia, debería quitársele a cada uno de sus integrantes la Nacionalidad Argentina, no pudiendo hacer uso de los derechos ni cumplir con las obligaciones que a los ciudadanos comunes nos competen, como así también deberían entrar a la República Argentina (que tanto repudian los mapuches mas extremistas) con pasaporte y visa como a cualquier extranjero le corresponde presentar en puestos migratorios de cualquier país del mundo. Tampoco debieran tener acceso al sistema educativo argentino, ni hacerse atender en hospitales financiados por el estado argentino en la provincia que fuere.

La incorporación de patrones culturales prehispánicos (3) (totalmente en las antípodas del Progresismo reinante en la actualidad), es una opción digna de ser tenida en cuenta, pero no la fragmentación de la República Argentina por los caprichos de algunos pretendidos indios, muchos de ellos formados dentro de la cultura occidental y que vaya uno a saber cuales son los reales intereses que tienen detrás de todo ésto.
No quiero terminar esta nota sin antes decir que, mas allá de que el surgimiento de las pretendidas comunidades indígenas en Tucumán no busque el rescate de la cultura prehispánica y todo lo que en torno a ella existe, sí es el resultado de una situación económica y laboral en extremo precaria debido al desinterés de los sucesivos malos gobiernos tucumanos. La desatención de los gobiernos democráticos y militares a amplios sectores del Tucumán rural ha generado una situación que en el futuro puede ser mucho mas grave de lo que hoy parece. Si no lo consideran así, fíjense que sucede en Neuquén y en Chile con los mapuches.
Poner fin a los problemas laborales, ambientales, sanitarios, de alimentación y de educación de los tucumanos excluidos debiera ser prioridad de nuestros gobiernos que utilizan a los sectores mas humildes unicamente con fines electorales. Pero es una verdad de perogrullo que al sistema no le conviene tener ciudadanos en buenas condiciones físicas, mentales ni espirituales.
Personalmente creo que si en Tucumán las necesidades básicas de los sectores rurales hubieran estado satisfechas, a nadie se le hubiera ocurrido inventarse una identidad indígena.

(1) Entre nuestros indios, el cacicazgo era hereditario, muy a diferencia de lo que sucede ahora con estos neocaciques, que son elegidos en elecciones o por consenso.
(2) Pretenden hacer creer que, porque la mayoría de los pueblos diaguitas habitaron los valles de Tafí y Amaicha, los actuales mestizos de esas zonas son diaguitas; también se hacen llamar Lules aquellos que residen en los antiguos territorios de los Lules y se autodenominan Tonocotés los que habitan en las tierras donde moraba el pueblo tonocoté, sin que se pueda fehacientemente comprobar sus orígenes lule y tonocoté. En realidad se trata de mestizos o bien de criollos.
(3) Me refiero a las duras penas que recibían violadores y quienes realizaban abortos, como así también las prácticas sodomitas, cada vez mas toleradas en nuestra sociedad. Especial admiración siento por la cultura inka que castigaba hasta con la muerte a quienes faltaran el respeto a sus divinidades (lo que nosotros calificaríamos como “blasfemias”). Aunque no se pongan de acuerdo en determinados castigos para ciertos delitos, los investigadores serios de la cultura inka en ningún momento ocultan la existencia de la Pena de Muerte que, a no dudarlo, debiera ser instaurada en el Código Penal Argentino.

28 de noviembre de 2008

SISTEMA FINANCIERO INTERNACIONAL.: UN SISTEMA MAFIOSO

Juan Antonio HERNÁNDEZ

Es conocido que los reyes feudales solían dar protección a los alquimistas, quienes, con la promesa de convertir cualquier metal en oro, se transformaban en gallinas productoras para el monarca... pero de eso nada de nada. Cuando los habitantes del reino se fueron acostumbrando a "morder" las monedas para comprobar su autenticidad [para estar seguros que no era solamente metal corriente bañado en oro o algo dorado sin valor alguno]; comenzó a declinar la economía y el prestigio del rey. ¿Qué comerciante vendería su mercancía a un rey que pagaba con monedas bañadas en oro y cuyo valor era cero? Sólo los súbditos tenían que soportar cargar con esa moneda "birria", sin valor fuera del reinado de dicho Señor Monarca.

  • El engaño se hizo más grande

Algunos consideran culpables de esta situación a los templarios, otros a los judíos; e incluso puede ser que ambos resulten causantes, pues ambos poseían la infraestructura y el compromiso entre sus integrantes para mantener la fidelidad al grupo. Lo cierto, que un territorio tan inseguro y en donde las comunicaciones triplicaban su tamaño por su inestabilidad, iba hacer posible el nacimiento del ese papel "peculiar". Era cuestión de dejar depositado el dinero a un precio conveniente y partir con un pagaré convenido que se cobraría en el lugar de destino. Tal vez, una vez llegado al destino se le presentaría una rustica e inexpugnable caja fuerte en la que, por otro módico precio, se le guardaría el oro.

Al ver y comprender la seguridad del sistema, el propietario optaría por dejar el oro en depósito y manejarse con los pagarés-papel, con más razón cuando el recientemente aparecido banco le garantizaba que todo lo emitido por el propietario lo amortizaría esa entidad. Sólo bastaba que el sistema se extendiese y que los comerciantes confiaran en su buen funcionamiento para que naciera el fraude bancario. Mientras los incautos depositaban oro constante y sonante, el banco expedía papel por el doble del valor depositado lo que hacia crecer la masa monetaria en circulación siendo el mayor beneficiario el propio banco, pues podía imprimir todos los papeles-birria que quisiese para comprar todo lo que se quisiera... tierras, palacios, empresas, etc.

  • La estafa adquiere dimensiones estatales

En el año 1694, el rey holandés de la casa de Orange, más tarde conocido como Guillermo III de Inglaterra, pidió prestado oro a un grupo de banqueros holandeses dirigidos por William Paterson. El préstamo de 1.200.000 libras de oro, tomaría como contrapartida la devolución de ese importe, más un 6% de interés, así como la autorización para denominarse Banco de Inglaterra, y un extra que incluía la autorización para producir dinero hasta completar la cantidad de 1.200.000 libras que habían prestado. Es decir, que el rey devolvería el oro más un 6%, y al mismo tiempo los banqueros, emitían papel por la misma cantidad que prestaban al pueblo y les producía otro 6%. Por lo tanto obtendrían 2.400.000 más un 12%. Esta doble deuda, del rey y del pueblo (más bien del pueblo, que pagaba con sus impuestos la deuda real y su propia deuda) sería la deuda nacional inglesa inexistente antes de Guillermo III y que en 1948 contabilizaba ya 24.000 millones de libras.

  • La estafa se hizo internacional

Guillermo siguió tomando prestado hasta 16 mil millones de libras-oro mientras el banco emitía por la misma cantidad prestada, y el billete circulaba avalado por el rey como si fuera oro. De la misma manera circuló en sus colonias con la expansión del imperio y más tarde en el resto de países, pues el banco opta por entregar papel al gobierno como si realmente fuera el metal.

Ya no hay oro en circulación, sólo papel-birria que no tiene respaldo del metal debido a ese factor multiplicador que produce el interés. Si uno presta un kilo de oro y pide el 6%, lo razonable es que nos devuelvan el kilo de metal más un 6% de metal.

  • La estafa se hizo gigantesca

Al comienzo, el banco sólo emitía billetes hasta cubrir el oro que le dejaban en depósito, conservando una cantidad para atender imprevistos por reembolsos. Pero dándose cuenta de la preferencia del público por el papel que era mucho mas liviano que el metal, dispone imprimir más billetes dejando tan sólo una reserva del 10%. Semejante negocio no pasó desapercibido al resto de usureros y el número de bancos creció y se multiplicaron como hongos, hasta contabilizar 684 bancos emitiendo sus propios billetes en el período 1694-1830.

Tal vez haya sido en 1844, cuando por encargo del canciller Robert Peel se toma la iniciativa de crear el "Bank Charter Act" y borrar de un plumazo al resto de competidores para imprimir billetes, lo que da la exclusividad al grupo privado del Banco de Inglaterra. Lo que vino a continuación fue peor: los 600 ex-bancos se reunieron formando el grupo Joint Stock Banks para la emisión de cheques (falso billete), pensados y destinados para la circulación de grandes cantidades... lo que excluye a los pobres y deja que semejante herramienta sea utilizada entre los pudientes. Lo bueno es que ya no necesita la confianza o aval real que garantiza la emisión; son los propios depositantes que gracias a la confusión crean dinero a partir de nada.

El truco bancario es muy simple. Teniendo en cuenta ese 10% que el banco guarda como reserva para atender imprevistos, si alguien deposita 1 millón, ellos prestan 9 millones. Si no se devuelve el préstamo, se quedan con lo concreto (la garantía que deja el que contracta la deuda: una vivienda, una fabrica, etc... tasadas al 80% del valor), y si devuelve los 9 millones más los interés: de 1 millón fijo y 9 millones virtuales, hemos creado una fortuna. Esos 9 millones que no existían sino en los asientos contables que registraban como activo, en realidad no son más que un pasivo o deuda para el pobre que se le ocurrió pedir el crédito. Esto es una máxima para el sistema: «el papel billete-birria se convertirse en algo tangible».

El billete en si mismo no se come ni te protege del viento y la lluvia... ¿entonces para qué sirve? Para facilitar el comercio. Pero perversamente, y por estar su emisión en manos privadas aumentando los préstamos, sirve para gobernar el mundo. Ellos crean los períodos de expansión llenando el país de dinero, luego programan la recesión retirándolo a través de sus sucursales y los pobres endeudados dejan sus bienes concretos en sus manos. No digamos ya del poder político cada vez mas sometido a los medios de comunicación; se crean grandes entramados mediáticos que venden la imagen de sus patrocinadores como la mejor opción posible. Para que nada se les escape, también manejan la de su opositor; salga quien salga, siempre ganan. Pobre del político que no se les someta; pasa a ser cadáver.

A partir de esta situación, podemos dirigirnos hacia dos puntos: o explicar desde una economía normal cuyos ciudadanos crean una masa de ahorro que se convertirá en inversión, lo que daría lugar a una economía local y sostenible, o una economía donde de la nada se convierte en billetes que proporcionan grandes créditos a grandes empresas que en su intento de devolución se ven obligadas a producir enormes cantidades, sin importar que el mismo sea absorbido por la sociedad con tal de cumplir con las exigencias de sus acreedores.

Pero dejando atrás, o para otro texto, lo que representa el crédito en una economía local (Y=C+A) o en una economía adulterada, nos dirigiremos hacia el baluarte del capitalismo para desvelar sus intrigas.

  • De Inglaterra nos trasladamos a EEUU

Ya tenemos al imperio trabajando endeudado por los usureros. Ahora, se mira de reojo al próximo candidato que tiene todas las condiciones para ser una gran potencia. Pasan unos años hasta que la reina le firma a E. Rostchild la carta llamada Declaración de Balfour (1917), donde Inglaterra se compromete a crear un estado judío en Palestina.

Si alguien trata de buscar quién compone este grupito de bancos tan afortunados, pues dará con la banca Rostchild, o el banco de Hamburgo y como nota, debemos destacar que el primer billete de 500 creado por Israel, se imprimía con el rostro de un Rostchild. Pero si quiere un dato histórico de cómo actuaban estos conspiradores, entienda que los años anteriores al fabuloso regalo entregado por el Congreso estadounidense a un grupito privilegiado [de banqueros], fueron muchos los bancos que tuvieron que cerrar por falta de liquidez... Alguien hacía correr el rumor que tal banco no tenía liquidez o era insolvente, y cuando la gente acudía en masa a retirar su dinero hacían que tal rumor se convirtiera en realidad.

Hay datos suficientes para entender lo que realmente pasó entre 1880 - 1911. Las crisis bancarias en Estados Unidos fueron generalizadas (gracias a Morgan y compañía) mostrando a la ciudadanía la necesidad de que la Reserva Federal estadounidense fuera privatizada; algo de lo que se arrepentiría más tarde el presidente norteamericano por haber dejado todo el poder económico en manos de un grupito de usureros.

Para entender más, el congresista Louis T. Mc Fadden (durante 12 años presidente del Comité de Bancos y Circulación Monetaria) pidió una investigación al Congreso sobre la actividad criminal de la Reserva Federal y bancos de la Reserva Federal, sugiriendo sus implicaciones en el crack de 1929. Consta en los registros del congreso, página 1295 y 1296, de la Cámara del 10 de Junio de 1932: «Sr. Presidente, tenemos en este país una de las instituciones más corruptas que el mundo ha conocido...»

Pero volvamos al asunto interrumpido: lo prometido a Inglaterra y a los dirigentes norteamericanos de la época, en definitiva sus discípulos o secuaces; lo cierto es que los usureros causaron la depresión de 1929 para convencer a los políticos de la rigidez que supone que el dólar tenga un respaldo en plata u oro tal y como establecían su constitución y las normas internacionales al respecto (1 dólar es una medida farmacéutica de 371gramos de plata, equivalente a 24,7 en oro, equivalente al dólar español de Miller, el Deker holandés, etc.).

  • Franklin Delano Rooselvet

Considerando que la escasez del oro y la plata limitaba la producción de billetes, en 1932 Franklin Delano Roosevelt decreta desligar el oro del dólar en el mercado interno, dejando esa relación para el mercado exterior (no le quedaba más opción por tratarse de una medida internacional). Imagínese usted que hasta esta fecha fatídica guardaba su dinero en un banco y de la noche a la mañana descubre que no tiene respaldo; usted puede irse con todo lo que tiene depositado hacia algún país que aún emita con respaldo de oro y hacer el cambio a la moneda de ese país; luego volver y hacer el cambio en oro dejando al país paralizado con unas divisas extranjeras, y que por estrictas normas este ultimo país exija a EE.UU la entrega de su aval en oro.

Tendremos que esperar los años 1960, en que J. F. Kennedy promueva el Acta 11110 (aún vigente) para intentar devolver el dólar a su origen constitucional por el cual sólo el Estado tiene derecho a imprimirlo, y el mismo debería tener una equivalencia en plata u oro.

  • John Fitzegrald Kennedy

John F. Kennedy lo había visto claro y le resultaba increíble que unos empresarios privados imprimiesen el dólar que luego vendían al Estado con interés (por letras del tesoro) ¿Quién avalaba ese dólar? Pero sobre todo era ese interés cobrado el que generaba la deuda nacional estadounidense, tal como ocurriera en la Inglaterra de Guillermo. Kennedy de acuerdo con su Secretario del Tesoro, resolvió emitir dólares en relación a la reserva de oro y plata existentes, y así salieron unos billetes (4.292.893.815 de 1 y 2 dólares, pues los de 10 y 20 dólares jamás llegaron a salir) con numero de serie en rojo (los de la Reserva Federal son en verde) acompañados por la frase United States of... « pagará al portador » (mientras que en los de la Reserva Federal dice: «R.F, moneda de curso legal»).

Kennedy sabía que sus dólares avalados por plata y oro e impresos por el congreso terminarían por desplazar, por simple lógica, a los de Reserva Federal, pues nadie es tan tonto que prefiera cheques [o dinero] sin fondos; y más cuando James J. Saxon, interventor de circulación del presidente estadounidense, animaba a darle poder a bancos que no fuesen de la Reserva Federal para que los mismos pudiesen suscribir obligaciones estatales y así conseguir debilitar a la poderosa Reserva Federal, que al cobrar interés no hacían más que aumentar la deuda estatal estadounidense.

Ya saben el resto, meses más tarde Kennedy es asesinado y el 99% de los billetes se retiran del mercado... el papel [birria-adefesio] sin aval imperará hasta nuestros días. (La Comisión Warren incluyó en su panel a John J. MacCloy, hombre sin experiencia criminal, pero ex - presidente del Chase Manhatan Bank y socio de la firma legal asociada a Rockefeller Milbank, Tweed, Hadley & McCloy, situada en el edificio central de JP Morgan Chase, que ha sido la asesoría legal privada de la familia -y del Chase- desde los días del padre de John D. David Jr.

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20 de noviembre de 2008

NUESTRO DEBER ES IMITARLO


JOSE ANTONIO. HOY Y SIEMPRE

OBREROS ESPAÑOLES

DOS CAMINOS

Todos los trabajadores, ante la angustiosa situación presente, han de preguntarse a qué se debe el que, a pesar de los constantes cambios de Gobierno, a pesar de haber gobernado las izquierdas, a pesar de los Gobiernos de centro y de derecha, el paro aumente sin cesar, la carestía de vida se haga cada vez más agobiadora y la pugna entre las clases sea cada día más áspera. Fácil es comprobar la existencia de estos problemas y aun su agravación. Con Gobiernos en que figuraban ministros socialistas, todas las calamidades que abruman a la masa obrera no sólo no tuvieron solución, sino que se agudizaron. Con Gobiernos de derecha, toda la política se orienta en contra de los productores; empeoran las condiciones de trabajo, se reducen los jornales, aumentan las jornadas, se los persigue, etc. ¿Qué significa esta coincidencia en el fondo de los partidos políticos, sean de derechas o sean de izquierdas? Significa que el régimen de partidos es incapaz de organizar un sistema económico que ponga a cubierto a la masa popular de estas angustias; que tanto unos partidos como otros están al servicio del sistema capitalista.

Mientras la terrible crisis económica actual ha arruinado o está en camino de arruinar a los modestos productores, y la masa obrera sufre como nunca la pesadilla del paro, la cifra de los beneficios obtenidos por los beneficiarios del orden actual de cosas, los dueños de la Banca, es elevadísimo.

Así la tarea urgente que tienen los productores es ésta: destruir el sistema liberal, acabando con las pandillas políticas y los tiburones de la Banca. Pero para llevarla a cabo se ofrecen dos caminos: el camino comunista y el camino nacionalsindicalista. No hay más salidas. Los dos aspiran a hacer astillas este orden de cosas; los dos quieren un orden nuevo.

Ahora bien: ¿son igualmente fecundos, eficaces, ambos?

Cada día es más patente la influencia comunista de Rusia en el seno de la masa obrera, transportada tanto por los partidos comunistas como por los socialistas. Las consignas de la Tercera Internacional son las que animan al movimiento marxista. Aquí, en España, los partidarios de la orientación comunista dentro del partido socialista son cada día más numerosos.

Pero el triunfo comunista en España, ¿beneficiaría a la clase trabajadora? Este es el problema que tenemos que esclarecer, poniendo un especial y honrado propósito. Si el comunismo proporciona un nivel de vida más decoroso, si satisface los ideales de una empresa común, la elección no es dudosa. Pero el comunismo ¿es capaz de realizar estos objetivos?

RUSIA

En Rusia, donde más lejos ha ido este ensayo comunista, salta a la vista no sólo que ni económica ni políticamente han ganado nada los trabajadores (existe el régimen de salario, los jornales son bajísimos, la carestía de los artículos de primera necesidad es mayor que en ningún país de Europa, según cifras dadas por periódicos rusos, como Pravda e Izvestia y la libertad política está de hecho anulada), sino que, además de eso, les han arrebatado toda la dignidad como hombres y los han convertido en una pieza fría de la máquina montada por los nuevos privilegiados: la burocracia oficial, reclutada entre los viejos militantes comunistas. Esto, que debiera bastar para repeler el comunismo, es poco si tenemos en cuenta que aquí el movimiento estaría no al servicio de un interés español, sino supeditado a las necesidades de Moscú. El triunfo del comunismo no sería el triunfo de la revolución social de España: sería el triunfo de Rusia. Y no hay sino mirar la política turbia que hace Rusia con los grandes estados capitalistas para deducir 'los fines que persigue al intentar provocar el estallido revolucionario dirigido y financiado por ella. Seríamos ni más ni menos que una colonia rusa, y es buena prueba de lo que haría con los obreros de España ver cómo trata hoy a los dirigentes comunistas. Por sus servicios les da unos rublos; pero, en cambio, los maneja como autómatas y los convierte en instrumentos ciegos, serviles de su política.

Pues bien: si el comunismo acaba con muchas cosas buenas, como el sentimiento familiar y la emoción nacional; si no dan pan ni libertad y nos pone a las órdenes de una nación extranjera, ¿qué hacer? No vamos a resignarnos con la continuación del régimen capitalista. Hay una cosa de toda evidencia: la crisis del sistema capitalista y sus estragos, ni siquiera atenuados por el comunismo. ¿Qué hacer, pues? ¿Estamos en un callejón sin salida? ¿No hay solución para el hambre de pan y justicia de las masas? ¿Tendremos que optar entre la desesperación del régimen burgués y la esclavitud de Rusia?

LLAMAMIENTO

No. El Movimiento Nacionalsindicalista está seguro de haber encontrado una salida justa: ni capitalista ni comunista. Frente a la economía burguesa individualista se alzó la socialista que atribuía los beneficios de la producción al Estado, esclavizando al individuo. Ni una ni otra han resuelto la tragedia del productor. Contra ella levantamos la sindicalista, que no absorbe en el Estado la personalidad individual ni convierte al trabajador en una pieza deshumanizada del mecanismo de la producción burguesa. Esta solución nacionalsindicalista ha de producir las consecuencias más fecundas. Acabará de una vez con los intermediarios políticos y los parásitos. Aliviará a la producción de las cargas con que la abruma el capital financiero. Superará su anarquía, ordenándola. Impedirá la especulación con los productos, asegurando un precio remunerador. Y, sobre todo, asignará la plusvalía, no al capitalista, no al Estado, sino al productor encuadrado en sus sindicatos. Y esta organización económica hará imposible el espectáculo irritante del paro, de las casas infectas y de la miseria. ¡Trabajadores, alerta! El comunismo y todo el movimiento internacionalista trata de especular con las masas obreras. Con los mismos tópicos que en 1914 –libertad, democracia, progreso– intentan arruinar al Estado en beneficio del que paga: Rusia. Las concentraciones populares antifascistas son el taparrabos de los apetitos de Moscú. Ayer imponía la consigna de clase contra clase, de lucha violenta en las calles; hay quiere meter a la masa obrera en andanzas electorales, obligándola con los partidos burgueses de izquierdas. Los obreros, con este cambio de táctica, no van a ganar nada; perderán, tanto si aúpan a las izquierdas burguesas como si llevan a participar en el Gobierno a los comunistas y socialistas. Las izquierdas burguesas, bien avenidas con el capitalismo internacional y los marxistas al servicio de Rusia, harán la política que les ordenen sus amos, no la que interese a los obreros españoles. Los trabajadores harán, una vez más, de carne de cañón, y al final no hallarán ni el pan ni la libertad.

¡Trabajadores! ¡Camaradas! Se acercan momentos decisivos. Nadie puede estar cruzado de brazos. Está pendiente la suerte de todos. 0 los trabajadores, enérgicamente, implacablemente, terminan con el gran capitalismo financiero y se unen al Movimiento Nacionalsindicalista para imponer el régimen de solidaridad nacional, o el intemacionalismo nos convertirá en cipayos de cualquier gran poder extranjero.

El movimiento Nacionalsindicalista, consciente de su fuerza y de su razón, mantiene el fuego contra todos los enemigos; contra las derechas, contra las izquierdas, contra el comunismo, contra el capitalismo. Por la Patria, el Pan y la Justicia. Estamos seguros de vencer. Lo exige así el interés de los productores y la conveniencia nacional. Impondremos sin contemplaciones un orden de cosas nuevo, sin hambrientos, sin políticos profesionales, sin caciques, sin usureros y sin especuladores.

¡Ni derechas ni izquierdas! ¡Ni comunismo ni capitalismo! Un régimen nacional. ¡El régimen Nacionalsindicalista! ¡Arriba España!

(Arriba, núm. 20, 21 de noviembre de 1935)